Entre polémica y desarrollo
La coordinación que existe entre el gobierno de NL y la SSPC ha permitido una disminución hasta de 80 por ciento en los delitos llamados de “alto impacto”
En el norte del país, el emecista Samuel García llegó hace unos días a su cuarto informe de labores como gobernador de Nuevo León, luego de varios episodios de crisis climáticas, alertas sanitarias e, incluso, de un momento en el que casi pierde el control de la entidad por su intención de competir por la Presidencia de la República.
Samuel García es un personaje polémico, por decir lo menos; sus constantes apariciones en las redes sociales le han causado momentos por demás incómodos, pero también ha sido la principal herramienta que –junto con su esposa Mariana Rodríguez– le ha permitido llegar a públicos diversos, principalmente a los más jóvenes.
A cuatro años de iniciada su administración, hay logros que destacan y que, se asegura, le han valido un acercamiento con el gobierno federal que no existe con otros gobernadores, incluso miembros del propio “morenismo”. El primero es, por supuesto, el tema de la seguridad: la coordinación que existe con la secretaría que encabeza Omar García Harfuch ha permitido una disminución hasta de 80 por ciento en los delitos llamados de “alto impacto” y eso, tanto para el estado como para Palacio Nacional, es una “bocanada” de aire fresco.
La fórmula empleada por Samuel García ha sido reemplazar a la policía estatal por la denominada Fuerza Civil; asimismo, se incrementaron el salario y las prestaciones a los uniformados y se invirtieron recursos millonarios para equipar a la corporación. El grupo que comanda Gerardo Escamilla dispone, por ejemplo, de mil nuevas patrullas, 80 vehículos blindados Black Mamba y una decena de helicópteros. Ello se traduce en una reducción de 78 por ciento en homicidios dolosos.
El segundo aspecto que le ha valido buena calificación al gobernador de Movimiento Ciudadano es la solución a la crisis del agua. La pasada administración en manos de El Bronco dejó las presas por debajo de los niveles recomendados por los expertos, lo que se convirtió en un problema para los neoleoneses. Con la construcción de la presa León, otrora presa Libertad, se garantizó el suministro del líquido en los “picos” de demanda. Asimismo, se echó a andar el proyecto Acueducto el Cuchillo II para asegurar el suministro continuo a más de 5.5 millones de habitantes del área metropolitana de Monterrey. Todo ello con una inversión de 14 mil mdp.
En sintonía con el discurso que se promueve desde el centro del país sobre la reducción de la pobreza, Nuevo León registró una baja histórica de 24.3 a 10.6 por ciento, según datos del Inegi, lo que significa que más de 776 mil personas salieron de esa condición.
Uno de los principales bonos que arroja la administración de Samuel García es que, como ningún otro estado, presume las acciones en favor de las infancias. Su esposa, Mariana Rodríguez, ha sido la encargada de “lucir” en redes sociales la creación del llamado Distrito Infantil, en el que se han invertido casi 300 millones de pesos para instalar espacios de cuidado, esparcimiento, salud y educación para los menores más vulnerables.
El siguiente reto que enfrentará Nuevo León es el de ser sede del Mundial de Futbol el año próximo; para ello se ha preparado una ampliación de la infraestructura vial y los sistemas de movilidad, como la extensión de las líneas del Metro, la ampliación de carreteras y la incorporación de más unidades de transporte público. El resultado se verá pronto.
AVANZAN MUJERES SINDICALISTAS
Bajo los conceptos de profesionalización, equidad de género y el fortalecimiento del liderazgo femenino en el ámbito sindical y laboral del país, el próximo viernes Laura Angélica Hernández Ledezma, lideresa de la Federación del Sindicato de Trabajadores del Transporte y de la Construcción (Sitram), clausurará en la Universidad Tecnológica de Cancún la certificación a la segunda generación de Mujeres Sindicalistas, con lo que se impulsa la formación y representatividad de las mujeres trabajadoras.
