Espacio para un lector

Un amable lector de mis columnas me hizo llegar un comentario que me pareció, además de atinado, muy revelador y, debo confesar, esperanzador. Los analistas políticos o comentócratas cometemos a menudo el error de expresar nuestras ideas como si nos estuviéramos ...

Un amable lector de mis columnas me hizo llegar un comentario que me pareció, además de atinado, muy revelador y, debo confesar, esperanzador. Los analistas políticos o comentócratas cometemos a menudo el error de expresar nuestras ideas como si nos estuviéramos dirigiendo a un público especializado o al gobierno en turno. El lector señala, con razón, que “escribimos como si nos estuviéramos comunicando entre colegas" sin ponernos a reflexionar que nuestros argumentos, reflexiones y críticas deben llegar a círculos más amplios. Al leer las palabras de este lector me resultó reconfortante que las opiniones que muchos analistas compartimos son también las de otras personas fuera de nuestra pequeña órbita.

A continuación, reproduzco las palabras mencionadas esperando que muchos encuentren en ellas el sentimiento de unidad y colectividad que produjeron en mí:

“En la mayoría de las ocasiones cuando uno comparte o emite una opinión de la errada gestión de López Obrador de sus actitudes y de la destrucción que está llevando a cabo, el interlocutor que admira a López Obrador responde proporcionándome artículos y ejemplos de la pésima gestión de sus antecesores. Jamás he visto a alguien que, con argumentos sólidos y datos duros, refute o justifique los errores y abusos de López Obrador. Adicionalmente, en forma inmediata y como mecanismo de defensa, intentan desacreditar al autor, pero jamás desdicen o tienen argumentos para defender lo indefendible que es el actuar del Presidente y las consecuencias de sus malas decisiones. Esto refleja una tremenda deshonestidad intelectual y/o un culto mesiánico inexplicable”.

Sigue, “el hoy Presidente tenía un buen diagnóstico de la situación del país, tenía todas las preguntas y capitalizó de ello con una serie de propuestas e ideas inviables, pero que eran políticamente atractivas. La mayoría de sus propuestas no tenían ni tienen un sustento económico/financiero ni un estudio de viabilidad. Sus argumentos basados en conceptos anacrónicos y en el supuesto bien común, causarán más daños que beneficios. Esto no sólo en el ámbito económico, sino también en lo social contribuyendo a incrementar la pobreza, empeorar la distribución de la riqueza y a lastimar el medio ambiente.

López Obrador supo escuchar al pueblo y ha sabido capitalizar sus emociones. Ha utilizado la polarización y el púlpito de las mañaneras para radicalizar y polarizar, aún más, a la sociedad. Se ha convertido en un show man que sigue en campaña. Sus mañaneras, le han servido para distraer la atención de lo fundamental y de lo crítico, así como para atacar y desacreditar a toda aquella persona que lo confronte.

“La corrupción sólo cambió de domicilio y de beneficiarios. La mafia del poder sólo cambió de titulares. Se acabó el Estado de derecho, desaparecieron los contrapesos y cualquiera que se atreva a atacar o estorbar a López Obrador puede ser sujeto de una investigación o persecución sin fundamento. López Obrador es un presidente con una capacidad destructiva sin precedente en tiempos de paz”.

Se pregunta si a estas alturas del partido piensa que ha tenido un buen desempeño. Si ha disminuido la pobreza, mejorado la distribución de la riqueza o la proveeduría de servicios básicos para salud, qué servicios a cargo del estado han mostrado mejoría y/o eficiencia en beneficio del consumidor y del país. Si el Estado ha contribuido a mejorar o cuidar el medio ambiente, si han disminuido los índices de criminalidad y si ha contenido al crimen organizado. Si ha mejorado la transparencia en los actos de gobierno, si se protege a la mujer, si ha mejorado el tema de derechos humanos.

Si los proyectos presidenciales se concluirán en tiempo y forma y dentro del presupuesto, si existen los estudios de viabilidad económica, financiera, técnica, si se han desarrollado mecanismos para fomentar la inversión privada, si se prioriza y reconoce la educación como un pilar del crecimiento y si en las posiciones clave del gobierno, designa gente calificada.

Termina, “ojalá que los que se dicen luchar por el pueblo, realmente estuvieran abiertos a un diálogo para poder buscar soluciones viables que fomenten la confianza y el crecimiento. Y que quede claro, no disculpo ni libero a los gobiernos anteriores de sus responsabilidades y mal actuar, pero López Obrador ha empeorado todo”.

Esto es lo que opina mi amable lector a quien identifico simplemente como EMV para no comprometerlo.

No sé qué pensaría ahora que fusilaron a más de una docena de personas en San José de Gracia, que se enfrentaron los aficionados de dos equipos futbol en Querétaro ante la indiferencia de los cuerpos de seguridad, de las grabaciones que pudimos escuchar entre el Fiscal y un subordinado suyo o de la falta de empatía con las causas de las mujeres.

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