Sentido, propósitos y vida

Hester Ford falleció el 17 de abril pasado en la tranquilidad de su casa. Era la persona más longeva de los Estados Unidos. Vivió 116 años en los que atestiguó dos pandemias, dos guerras mundiales, y 21 presidentes de su país, entre otros muchos ...

Hester Ford falleció el 17 de abril pasado en la tranquilidad de su casa. Era la persona más longeva de los Estados Unidos. Vivió 116 años en los que atestiguó dos pandemias, dos guerras mundiales, y 21 presidentes de su país, entre otros muchos acontecimientos.

Obviamente, las preguntas más comunes acerca de Hester eran los secretos que podían estar detrás de su buena salud. Los seres humanos tenemos ese anhelo de vivir la mayor cantidad de años posible, probablemente en la misma proporción que las reservas que sentimos hacia la muerte. 

No parece que hubiera ninguna condición especial o rutina particular que le ayudara a vivir tantos años. De naturaleza religiosa, llevaba una existencia apacible y bastante normal. Incluso murió en la misma casa en la que siempre habitó con la familia que formó y que ahora se compone de más de 300 parientes directos entre nietos, bisnietos y tataranietos. 

A la par, un reciente estudio médico releva que hacer ejercicio da sentido a nuestras vidas y viceversa: que si tenemos un sentido para vivir somos más proclives a movernos. No sé si eso le pasaba a Hester Ford, pero su ejemplo nos deja claro que, a pesar de las calamidades, todas y todos tenemos un propósito, o varios, por los cuales debemos seguir adelante. 

Si no los tenemos claro, han cambiado o simplemente no los hemos encontrado todavía, vale la pena tomar el tiempo necesario para descubrirlos.  

Ya he escrito anteriormente que es un ejercicio personal comprender qué tipo de personas seremos en cuanto podamos salir a las calles sin miedo a contagiarnos, lo cual no será pronto, aunque sí con una mayor libertad a la que hemos experimentado a lo largo de estos meses. 

Creo que somos una especie que está hecha para perdurar. No en lo individual, porque todos vamos hacia el mismo destino, pero sí en lo colectivo. Muchas de las referencias que hemos creado, el arte, la ciencia, son elementos que nos distinguen en el planeta. 

¿Podremos sobrevivir a ésta y a otras pandemias? Supongo que la respuesta es sí. Quienes somos padres y abuelos buscamos invariablemente el bienestar de nuestros herederos a través del buen ejemplo, de un legado, y de cualquier patrimonio que podemos dejar en caso de ausentarnos. Eso da sentido.

No es requisito tratar de llevar a cabo cosas extraordinarias, porque vivir ya es una de ellas, más en tiempos como los que corren. 

Probablemente, la diferencia está en cómo pasamos el tiempo, como lo pasaremos a partir de ahora, y qué haremos para ayudar a otros a vivir mejor y, si se puede, más tiempo. Yuval Noah Harari, el famoso autor, predice que encontraremos la tecnología para reducir el deterioro físico de nuestros cuerpos y así acceder a la longevidad, a un grado en el que podrían crearse grupos de humanos en perfectas condiciones a pesar de su edad y el resto, que seguiría el camino (¿natural?) hacia el fin de la existencia.  

Es una teoría interesante, muchos autores han aventurado posibles escenarios donde envejecer ya no es un problema. Sólo tengo una reserva hacia una realidad así: ¿en qué usaremos ese tiempo? 

Una de las mayores paradojas de vivir es la incertidumbre de qué ocurrirá al día siguiente o en una hora o, a lo mejor, en el instante inmediato a que lea estas líneas. Eso es lo que hace interesante y valioso que aprovechemos cada instante. Tener la seguridad de que contamos con más años, en buenas condiciones, puede hacernos personas distintas, si es que esa palabra se nos aplicaría aún. 

Hasta que eso suceda sólo podremos aventurar teorías sobre personas como Hester Ford y maravillarnos de los misterios de la vida, sin conocer dónde va a terminar. Mientras tanto, podemos hacer todo lo necesario para encontrar sentido, y reconocer que el camino, breve o extenso, se recorre mejor si ayudamos a otros, aun en medio de los peores obstáculos.

Temas: