Comunidades que funcionen
Organizarnos en grupos, desde el hogar y hasta como una sola sociedad, es una labor ciudadana a la que debemos dedicarle tiempo, voluntad y compromiso. En los momentos en que nos encontramos, sólo avanzando en un mismo propósito el bien común podremos salir de esta ...
Organizarnos en grupos, desde el hogar y hasta como una sola sociedad, es una labor ciudadana a la que debemos dedicarle tiempo, voluntad y compromiso. En los momentos en que nos encontramos, sólo avanzando en un mismo propósito —el bien común— podremos salir de esta crisis, provocada por la pandemia que todavía está entre nosotros.
Ya es una conclusión mundial que a través de usar cubrebocas y de vacunarnos estaremos en condiciones de abandonar esta contingencia. Cuidarnos y cuidar sigue siendo la fórmula para que los efectos de esta enfermedad no nos hagan retroceder a nuevos periodos de restricción.
Evitar un nuevo escenario en el que tengamos que disminuir la movilidad o, de plano, suspenderla, cae en el terreno de la corresponsabilidad que es nuestro deber civil para que, entre todos, tomemos las medidas sanitarias que nos mantengan sanos.
Vayamos por partes, las vacunas han probado su eficacia y reflejan globalmente su peso en la disminución de los casos graves y en las hospitalizaciones por covid-19. Refutar la vacunación, por las razones que sean, es incurrir en un camino riesgoso para quien defiende argumentos para no hacerlo y para quienes estamos a su alrededor. La opción es convencer, dialogar, y seguir impulsando que nos inoculemos.
Una acción adicional para que la vacunación siga al mismo ritmo de ahora, porque estamos convencidos y la respaldamos socialmente, es analizar la información que nos envían acerca de este tema. Antes de compartir cualquier dato, vayamos a las fuentes autorizadas: las oficiales, las científicas, los medios de comunicación con prestigio y trayectoria, para alejarnos de esa otra pandemia que es la de los datos falsos.
En segundo término, insistir en el uso de cubrebocas, gel antibacterial y sana distancia en sitios cerrados y con poca ventilación. En parques y espacios públicos ya se pueden observar las tensiones que causa esta petición por parte de quienes representan a la autoridad y quienes consideramos que hay suficiente protección sólo porque nos encontramos al aire libre.
No entraré en las características que revela la variante Delta, pero uno de sus rasgos distintivos es que puede ser transmitida por personas vacunadas y que éstas podemos tener una carga viral igual a la de una persona que no lo está. Tan sólo esa particularidad nos debe mover a continuar con los hábitos de higiene y con una actitud de precaución.
El consenso que necesitamos reforzar es el que permita que se reduzcan las fatalidades y los contagios que deriven en complicaciones serias para quienes desarrollen la enfermedad. Si estamos de acuerdo con eso, podemos continuar equilibrando las actividades diarias con la preservación de la salud.
Sin embargo, es importante que surja esa consciencia desde casa y se amplíe a todas las personas con las que convivimos directamente o de forma virtual. Hacer una comunidad para resolver problemas es distinto a establecer una que solo comparte lo que le gusta o escuchar sus propias ideas.
Recordemos que el personal de salud sigue en la primera fila y que miles de trabajadores y de proveedores de servicios salen a la calle para obtener el sustento que necesitan para sus familias. En este tramo, requerimos aportar algo más que empatía, necesitamos buena organización vecinal y ciudadana para no arriesgar a nadie y no arriesgarnos nosotros.
Sugerir que otra persona use bien el cubrebocas, convencer a una persona de vacunarse, compartir un poco de gel antibacterial, mientras se toman las medidas de distancia en una fila para un trámite, son las acciones que están en nuestras manos y en las que hay que insistir.
Vienen cambios relevantes en nuestra forma de llevar a cabo muchas tareas que antes considerábamos fijas, lo mismo ocurrirá con nuestros comportamientos y la idea que tenemos del mundo al que vamos a entrar en una nueva realidad que debe prepararnos para mejorar, en lo colectivo, a las comunidades a las que pertenecemos, y en lo individual, para que siempre hagamos lo que nos toca a favor del resto. Sólo así vamos a obtener los resultados que esperamos.
