Cambios y oportunidades que perduren

Los cambios duraderos en una sociedad siempre provienen de un acuerdo mayoritario para modificar el rumbo e intentar construir una convivencia incluyente y justa que privilegie el interés general, por encima de los intereses de grupo.Si algún rasgo identifica a las ...

Los cambios duraderos en una sociedad siempre provienen de un acuerdo mayoritario para modificar el rumbo e intentar construir una convivencia incluyente y justa que privilegie el interés general, por encima de los intereses de grupo.

Si algún rasgo identifica a las sociedades que pudiéramos considerar como inteligentes, es esta meta de ampliar el bien común y de que éste se vuelva la norma para quienes la integran. Entre mayor sea el equilibrio social, mayor el desarrollo de la población.

Este proceso, interrumpido en varias épocas en nuestro país por la concentración de intereses y beneficios, ha avanzado en medio de obstáculos que, felizmente, hemos podido sortear en los momentos en que la decisión y la definición eran inaplazables para seguir adelante con esa idea compartida de lo que significa el bienestar.

En los años por venir reflexionaremos sobre todo lo que nos ha ocurrido y podremos evaluar qué nos ayudó y qué nos faltó como ciudadanía durante estos dos años y medio de pandemia, a la cual tendremos que sumarle un conflicto armado internacional y condiciones económicas inesperadas que han debilitado como nunca el modelo financiero que pensábamos era definitivo, aunque no fuera el más conveniente para la mayoría.

Mientras tanto, es importante que en nuestro papel de ciudadanos actuemos en consecuencia para mantener la dirección que nos permita consolidar mejores comportamientos y hábitos cívicos, ahora que estamos en una etapa que bien podría ser la que anteceda al fin de la contingencia sanitaria.

Como nación, hemos resuelto muchos problemas gracias al convencimiento de que es por la vía pacífica que logramos los cambios que necesitamos. Ésta debe ser una convicción que abarque otros retos que enfrentamos, tales como la inseguridad, la atención a las y los jóvenes, el desarrollo de los segmentos más rezagados de la población y el diálogo con aquellos sectores que podrían no sentirse representados.

También incluye la revaloración de varios de los roles institucionales que hemos diseñado, en particular los relacionados con la autoridad y con la seguridad pública. De lo poco que podemos agradecer a la pandemia es que permitió visibilizar la importancia de muchas actividades desempeñadas por personas que eran prácticamente invisibles a los ojos del resto o que dábamos por sentado que se encontraban ahí para proporcionar servicios y atención de manera obligatoria, cuando no era así.

El regreso a una nueva realidad tendrá que cambiar la forma en que apreciamos —y cotizamos— el trabajo en diferentes sectores, a la par de que la relación con muchas de las personas que desempeñan tareas de primera línea se lleva de manera correcta.

Una vez que se levante la contingencia, habremos de reconocer el desempeño de muchas y muchos profesionales que enfrentaron la pandemia desde el primer día y pusieron en juego sus vidas para controlarla, además de la hazaña científica que fue diseñar vacunas efectivas contra una variante de coronavirus que desconocíamos y hasta hoy no comprendemos por completo. Fue gracias al compromiso de millones de personas que siguieron laborando para garantizar servicios públicos y privados, junto con profesionales de la salud y de las instituciones de seguridad, que nuestra percepción de lo cotidiano no se alteró de manera irremediable.

Pero los retos siguen aquí y nos corresponde ayudar a resolverlos con el justo reconocimiento y el apoyo social que merecen quienes preservaron la estabilidad aún en los peores momentos de la emergencia. También impulsando opciones para que quienes se quedaron sin oportunidades en este tiempo puedan acceder a un puesto digno que les permita recuperarse. De primera mano, menciono una de ellas. Desde hace algunos meses tengo el privilegio de encabezar al Servicio de Protección Federal como comisionado; es una institución de seguridad con alto nivel de lealtad y compromiso hacia el país y está reclutando guardias.

Agradezco que compartan las convocatorias en redes sociales en Twitter/ @spf_sspc y Facebook /Proteccionfederal1; a los correos electrónicos spf.reclutamiento@sspc.gob.mx , spf.segreclutamiento@sspc.gob.mx ,y a los teléfonos lada sin costo 800 00 77377, directo (55)54846733 y/o conmutador (55)54846700 extensiones: 68482, 68483, 68486 y 68515.

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