Sin gobierno

Tanto España como Italia son dos países importantes y grandesque no tienen gobierno, pero que funcionan de maravilla.

Luis F Lozano Olivares

Luis F Lozano Olivares

Avvocato del Diavolo

Tuve la oportunidad de estar en Italia y en España recientemente. El tema político en ambos países es muy interesante. Ambos países carecen de un gobierno formal por razones distintas. El caso de España, como sabemos, es que hasta hace relativamente poco tiempo ha tenido una democracia funcional, madura y sólida, desde la promulgación de la Constitución de 1978, después de la muerte de Franco y la transición encabezada por el Rey Juan Carlos y por Adolfo Suarez.

En términos generales, y hasta la crisis económica de 2012, España tenía dos partidos hegemónicos (PP y PSOE) y unos partidos satélites que funcionaban como bisagras para formar gobierno. Muchos de esos pequeños partidos son institutos regionales de las comunidades autónomas y se acomodaban con el PP o el PSOE dependiendo de la circunstancia política.

En 2012, el desprestigio del PP y del PSOE y el hartazgo de la gente provocó la creación de dos partidos que tienen un mayor tamaño a los pequeños y que surgen de los votos del PP y del PSOE. El primero es Ciudadanos, que es centro derecha, y el segundo es Podemos, que es izquierda radical. Desde que estos partidos entraron en la escena, ha sido más complicado para el PSOE y para el PP poder formar gobierno, incrementando la importancia de las opciones regionales (nacionalistas como las opciones vascas y catalanes), al punto que se han tenido que convocar elecciones de manera reiterada para ver si el electorado logra corregir el impasse generado por los partidos.

En eso está España ahora, a punto de definir si tiene que tener elecciones otra vez.

El caso italiano es distinto. Italia es un país muy joven que logró su unificación en el siglo XIX, después de un proceso iniciado en 1815 que culmina con la incorporación de Roma (propiedad del clero) en 1870. Italia tuvo rey hasta 1946, cuando un plebiscito decidió que Italia sería una República. El sistema político de Italia, como el de España, es parlamentario. En el caso de Italia hay un Presidente que funge como jefe de Estado, función que en España tiene el Rey. Pero el Ejecutivo, es decir, el jefe de gobierno surge de la mayoría que un partido logre o acuerde en el Parlamento.

El problema del sistema italiano es que nunca hubo dos partidos principales que garantizaran la estabilidad política. En Italia hay muchos partidos y ha sido muy complejo, históricamente, que los partidos mayoritarios formen gobierno para tener una mayoría calificada es virtualmente imposible. Es así que Italia ha tenido 66 gobiernos en 71 años como República. Es decir, Italia vive en una crisis política permanente.

Pero no obstante ello, Italia es parte del G8 y es una de las economías más importantes del mundo, es un aliado de la OTAN y tiene un peso específico en Europa como estado fundador.

El punto es que tanto España como Italia son dos países importantes y grandes que no tienen gobierno, pero que funcionan de maravilla. Ambos son potencias turísticas, ambas economías son estables y ambos son estados benefactores para sus ciudadanos.

Esto me ha hecho reflexionar en la situación de éstos frente a la situación de México.

En México no hemos tenido crisis de gobierno, no hemos tenido que repetir elecciones, hemos gozado de una estabilidad política por casi 100 años. Sin embargo, las cosas siguen sin funcionar adecuadamente. Creo que la respuesta está en los gobiernos municipales y estatales. Los gobiernos locales son los gobiernos que se encargan de que las cosas funcionen. Que la policía trabaje, que los bomberos tengan agua, que las calles sean transitables, que no haya basura y que el ciudadano de a pie pueda vivir su día a día.  

En nuestra cultura política todo funcionamiento del país depende del Presidente de la República, algo que es una distorsión política y nos quita del foco la exigencia a las autoridades locales que son, en gran medida, las responsables del bienestar del ciudadano. Es por eso, entre otras cosas, que llevamos 13 años en una espiral de violencia que sólo incrementa, porque no hacemos responsables a presidentes municipales ni a gobernadores y sólo culpamos a los presidentes.

Por otra parte, el Gobierno federal adolece de lo mismo, cree que ellos son el motor que mueve a este país, cuando claramente son las sociedades, las responsables del progreso y el bienestar de los países. Ahí están España e Italia, sin gobiernos nacionales y tan campantes.

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