El capital humano
Todas las corporaciones del mundo invierten mucho dinero en el capital humano; en el talento de las personas que forman las corporaciones. Hay mucha discusión sobre el futuro de los puestos de trabajo con la llegada de la inteligencia artificial, pero, de momento, el componente más importante de las instituciones es la gente que las componen

Luis F Lozano Olivares
Avvocato del Diavolo
Por ello, los cursos de negocios de las universidades del mundo dedican muchas horas al tema de los recursos humanos. Es de tal interés para las empresas que incluso las empresas medianas tienen un departamento de recursos humanos, no se diga las empresas grandes. Hay carreras completas avocadas a los recursos humanos y se puede hacer hasta maestrías especializadas en ello en universidades como Harvard o Yale.
El fin preponderante de las áreas de recursos humanos es la de reclutar, capacitar y mantener el talento. Para una empresa, la mejor inversión es contratar a alguien en un puesto menor y hacer que esa persona crezca mediante la experiencia y la capacitación que le dé la propia empresa. Si esa persona es capaz y crece hasta puestos directivos, mucho mejor. Por ende, lo peor que le puede pasar a una empresa es dejar de ofrecer los incentivos suficientes para que la gente quiera permanecer ahí. Para ello, los departamentos de recursos humanos efectivos generan paquetes de incentivos para mantener a la gente. Dichos paquetes se componen de varios elementos como número de días de vacaciones, horarios flexibles, salidas temprano los viernes, horarios de verano, flexibilidades de maternidad, cursos, capacitación, maestría y, desde luego, compensación.
Nadie trabaja gratis. La compensación es un elemento fundamental para reclutar y mantener el talento. Los americanos dicen “if you pay peanuts, you get monkeys”. Es por eso que, en ciertos niveles de experiencia, las empresas utilizan a las llamadas firmas de Head Hunters para ubicar ejecutivos capaces de otras empresas y reclutarlos ofreciendo, fundamentalmente, más compensación.
Le explico todo esto, paciente lector, para poner en contexto la simplista decisión de reducir salarios gubernamentales. Creo que se confunde la velocidad con el tocino. Todos estamos enojados ante los abusos y excesos de los funcionarios públicos. Las camionetas, los guardaespaldas, los viajes en primera clase, los gastos de representación en restaurantes, etcétera. Definitivamente, la austeridad es un valor que puede aportarle mucho al Estado mexicano; es fácil identificar los excesos y cortarlos, pero reducir la compensación por decreto rajatabla y sin mayor análisis es un error estrepitoso.
Todos los gobiernos están llenos de expertos técnicos de muchas materias: finanzas, ambiental, ferrocarriles, aviación, negociaciones comerciales, reglas de origen, Medio Oriente, etcétera; la lista es interminable. ¿Qué haría usted si le avisan que su sueldo será reducido en 35%? La respuesta es buscar otro trabajo que le pague lo mismo o lo más similar a lo que le permite mantener su tren de vida actual. Es de simple humanidad.
Adicionalmente al problema de los salarios, los trabajadores de muchas secretarías tendrán que cambiarse de ciudad si quieren seguir con su trabajo. ¿Cuál es la razón de mover las secretarías? Nadie entiende. Normalmente cuando las empresas cambian su sede de ciudad, se ofrecen paquetes económicos que constan de ayudas para mudanza, bonos, pagos de renta, etcétera. ¿Usted cree que esto será el caso de México o se dejará a la mermada economía de los funcionarios el afrontar el cambio?
El tema es de fondo, porque mucha gente que trabaja en el gobierno mexicano es muy valiosa y su expertise es necesario para el funcionamiento adecuado del gobierno. Si esa gente se va, perderemos experiencia, costará mucho la curva de aprendizaje y, seguramente, bajará el nivel del perfil de los funcionarios. Es una manera muy absurda de mermar la eficacia gubernamental.
En otro tema, volvemos a caer en el error de dar un trato político a un puesto que debería ser estratégico y empresarial. La Dirección General de CFE debería ostentarla algún ejecutivo de una empresa eléctrica, más ahora que tiene competencia en todos los rubros… pero con esos sueldos…
Abogado y opinante
Twitter: @LlozanoO