El sur
El retraso en el desarrollo social y económico del sur de México ha sido un asunto de siglos. Planes van y vienen, pretendiendo potenciar el desarrollo económico del sur y sureste, y acercarlo al boom productivo del otro México, que es el centro y el norte.

Luis F Lozano Olivares
Avvocato del Diavolo
Los gobiernos desde el Virreinato han intentado lo mismo sin mucho éxito y el gobierno federal está a punto de estrellarse con las Zonas Económicas Especiales (ZEE), igual como el presidente Fox se estrelló con el impresionante “Plan Puebla Panamá”, que no llegó a nada.
Y es que la premisa es la equivocada. ¿Cuál es la causa, raíz del subdesarrollo del sur de México? ¿Por qué no hay plantas de manufactura en el sur de México? ¿Por el clima? ¿Por qué las hay en Brasil con el mismo clima? ¿Ha servido la política asistencialista?
Creo que la pregunta correcta que el gobierno debería hacerse es: ¿hay condiciones para el establecimiento de negocios en el sur?, y pienso que la respuesta es negativa y todo se reduce a dos temas: Estado de derecho y orden. Éste no es un asunto de incentivos económicos, es un asunto de condiciones específicas para establecer un negocio. ¿Por qué las manufacturas se van al centro y al norte del país, cuando el costo de tierra podría ser menor en el sur? Porque las empresas transnacionales y las nacionales no invertirían un peso en un lugar donde grupos asistencialistas y el corporativismo político pueden cerrar plantas, entrar y robar camiones, faltar al trabajo sin causa justificada, sólo para participar en el plantón de la semana del cacique local, sin consecuencia legal alguna que mitigue ese riesgo.
El gobierno federal está ante la oportunidad de hacer un experimento que podría aplicarse a nivel nacional. Si se promovieran las reformas requeridas para poner orden en un estado como Oaxaca, donde ya hubo un golpe de autoridad que parece haber funcionado con los maestros (es un decir) de la Sección 22, se podría evaluar el impacto del orden y el Estado de derecho en los próximos seis o diez años y compararlo con el tradicional gobierno revolucionario de Chiapas.
La postura de que el Tratado de Libre Comercio (TLC) partió al país en dos es mentira en mi opinión. Si fuera un tema de cercanía, Guanajuato y Querétaro no serían los imanes de inversión que son hoy en día. El gobierno federal, los políticos y la ciudadanía tienen que entender que este país va a desarrollarse económicamente el día que presente condiciones justas y seguras para la inversión. El potencial es enorme, porque aun siendo un país desordenado, recibimos muchísima inversión, aunque focalizada en algunos estados que presentan certidumbres mínimas o aceptables. Por lo tanto, el primer párrafo del programa de Zonas Económicas Especiales debería decir: los Poderes del Estado llevarán a cabo las reformas necesarias para garantizar el orden y el Estado de derecho en las Zonas Económicas Especiales.
CUAUHTÉMOC CÁRDENAS Y LA NUEVA CONSTITUCIÓN
Hace un par de semanas, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas presentó un nuevo proyecto que tiene como objetivo el redactar una nueva Constitución. Creo que el ingeniero Cárdenas desaprovechó la oportunidad que tuvo para hacerlo cuando el presidente Fox lo nombró encargado de los festejos del Bicentenario. Había el ánimo en nuestra nueva democracia, aunque para las fechas del Bicentenario este país estaba partido en dos, gracias a Andrés Manuel López Obrador, que fue la causa por la que el ingeniero dejó dicho puesto, desaprovechando la oportunidad histórica por no enfrentarse al ogro.
No creo que haya condiciones hoy para discutir una nueva Constitución y menos cuando leo el carácter neorevolucionario de su introducción: “Hacia un país soberano, de iguales, con justicia y libertad”, ¿la prosperidad y productividad no deberían ser un objetivo? Otro de sus objetivos: “Discutir la estrategia a seguir para la convocatoria a un nuevo constituyente, a partir de otras experiencias latinoamericanas”, fuera de Chile (orden y Estado de derecho) ¿Qué otra experiencia latinoamericana debemos de seguir? No entiendo esa obsesión latinoamericanista de la izquierda mexicana. ¿No sería mejor usar de modelo a Corea del sur, España o Irlanda? ¿Nuestro modelo a seguir no debería ser al menos exitoso?
Twitter:@LlozanoO