Take Shelter-Atormentado

Como ofrecí la semana pasada, hoy dedico este espacio a la película Take Shelter Estados Unidos, 2011 dirigida y escrita por Jeff Nichols, quien dirige también El niño y el fugitivo Mud estrenada el viernes pasado en las salas del país. Take Shelter algo así como ...

Como ofrecí la semana pasada, hoy dedico este espacio a la película Take Shelter (Estados Unidos, 2011) dirigida y escrita por Jeff Nichols, quien dirige también El niño y el fugitivo (Mud) estrenada el viernes pasado en las salas del país.

Take Shelter (algo así como “buscar refugio”) se proyectó dentro de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes en 2011 y ganó ahí el Gran Premio. También ha recibido innumerables nominaciones y reconocimientos por toda la Unión Americana y varios países. En México, por motivos que desconozco, no se estrenó comercialmente pero se puede ver en estos días por canales de la televisión de cable con el título Atormentado.

Se trata de un inteligente thriller que gira en torno a un protagonista fascinante, todo un reto para un actor, que es un padre de familia responsable, entregado, amoroso y trabajador que está convencido de que sobre él, su esposa y su hija se cierne una amenaza apocalíptica.

Segundo de tres largometrajes de Nichols, la acción está ubicada en una zona rural de Ohio donde conocemos a Curtis interpretado por Michael Shannon, quien ha trabajado en las tres películas del director y es un actor de mirada profunda que sabe ponerse en la piel de hombres perversos (como en My Son, My Son, What Have Ye Done, The Iceman y Man of Steel) o bondadosos (como en El niño y el fugitivo o Take Shelter). Su participación en Revolutionary Road, de Sam Mendes, le valió una nominación al Oscar como mejor actor secundario. Con una poderosa presencia en la pantalla es además un buen actor secundario aunque sus protagónicos son inolvidables.

De nuevo la familia es el eje de la historia como lo fue en Shotgun Stories y Mud. Curtis trabaja en una construcción y es un hombre feliz con su esposa (Jessica Chastain) y su pequeña hija sordomuda. Su mundo es perfecto hasta que Curtis empieza a percibir extraños fenómenos que aparentemente sólo él ve. Su peor pesadilla es llegar a perder lo que tiene y poco a poco las “manifestaciones” son más evidentes: los vívidos sueños catastróficos de una feroz tormenta que destruye su casa, se mezclan en la imaginación de Curtis con enormes parvadas de aves que se mueven erráticamente en el cielo.

Sin decir nada a nadie su conducta cambia drásticamente. Construye una reja para su perro que siempre andaba suelto. Su esposa no entiende qué le pasa. El propio Curtis no puede dilucidar si las visiones y presentimientos que lo embargan son reales o podrían estar relacionados con los antecedentes de una enfermedad mental de su familia. 

La zona donde viven es barrida ocasionalmente por tornados y Curtis decide rehabilitar el refugio que tienen. Sin importarle lo que digan los demás, incluidos su esposa y amigos, compra equipo y provisiones como si el mundo se fuera a acabar. No entiende por qué nadie toma en serio sus advertencias, su obsesión por prepararse para el “desastre” lo lleva a poner en riesgo sus ahorros, su trabajo y la estabilidad de su familia.

Lo interesante en el guión de Nichols, y que se ve reforzado gracias a la excelente interpretación de Michael Shannon, es que como espectadores nos vemos contagiados del desconcierto de Curtis, tampoco sabemos si todo es real o mero producto de su imaginación.

Con un presupuesto modesto pero armado de una buena historia y excelentes actores, Jeff Nichols nos conduce por el viaje de un hombre hacia los rincones oscuros de la locura, o la brecha iluminada de un profeta que ve y presiente lo que los demás no pueden. Las dos vertientes quedan claramente expuestas y el final impredecible cierra magistralmente el círculo.

Buen ejemplo de cine independiente que usted no puede perderse. 9/10.

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