En trance

Tras su éxito como productor en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres y su presencia en festivales y premiaciones con Trainspotting que ya es una película de culto, La Playa, 28 Days Later, Slumdog Millionaire, que ganara el Oscar; 127 horas, ...

Tras su éxito como productor en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres y su presencia en festivales y premiaciones con Trainspotting que ya es una película de culto, La Playa, 28 Days Later, Slumdog Millionaire, que ganara el Oscar; 127 horas, el director británico Danny Boyle nos trae ahora En trance (Trance, Reino Unido, 2012). Se trata de un remake de una película filmada para la televisión británica en 1963.

En trance cuenta la historia de Simon, un joven asistente en una casa de subastas londinense que se involucra con una banda de profesionales para robar una pintura de Goya valuada en varios millones de libras. Como buena película sobre robos de piezas de arte las cosas salen mal cuando Simon es golpeado en la cabeza y sufre un desmayo del que despierta sin recordar qué hizo o dónde escondió la citada pintura con el lógico disgusto de sus desalmados socios.

Toda la estética, fotografía, banda sonora —buenísima— de Rick Smith que ya acompañó a Boyle en Trainspotting y La playa, el diseño de arte, la edición, la iluminación, etc., todo tiene el personal sello del director de Quisiera ser millonario. La historia está bien contada y atrapa al espectador de principio a fin pues tiene varios giros inesperados, juega con el tiempo y secuencias simultáneas, tiene buen ritmo y en términos generales resulta muy entretenida.

Pero…

Boyle empezó la filmación de En trance en la segunda mitad de 2011, su elenco estuvo variando hasta que se quedó con Rosario Dawson, James McAvoy y Vincent Cassel. Se manejaron nombres como Scarlett Johansson, Colin Firth y Michael Fassbender que llevaría el protagónico de Simon que finalmente quedó a cargo de McAvoy.

Es la primera película del director que tiene como eje del relato a una mujer, Dawson, que es una sicóloga a la que acuden los socios de Simon para que lo hipnotice y explore los rincones de la mente del joven para que recuerde dónde está la pintura. La mujer establece una relación con ambos hombres que caen rendidos ante ella y además algo guarda que se percibe desde el principio. Aquí está mi primer “pero”: Rosario Dawson no es la actriz para este personaje, enigmático, femme fatale, misterioso, lleno de sensualidad, belleza e inteligencia que acaban revistiéndola de poder.

Otro “pero” es James McAvoy, aunque es un espléndido actor, se sigue viendo aniñado y buena onda a pesar de sus 32 años y el triángulo queda disparejo y no convence estando él en un ángulo, Vincent Cassel, maduro, sexy e intenso en otro y Dawson, aunque atractiva y cachonda, pero sin potencia en la pantalla, completando el enredo pues además en el curso de la trama la historia se va convirtiendo en un thriller erótico con una fuerte carga de sexualidad que no acaba de transmitirse al espectador.

Un duelo entre Michael Fassbender y Cassel hubiera sido mucho más interesante y equitativo y le hubiera dado a En trance ese toque de perversión, mentiras, sexo y misterio que no acaba de cuajar.

Recuerda a Inception-El origen de Christopher Nolan y hasta Eterno resplandor de la mente sin recuerdos de Michel Gondry pues de alguna manera juega con el mundo de los sueños y los niveles de hipnosis para instalar ideas o recuerdos o incluso provocar olvidos, pero eso sí, con todo el estilo de Danny Boyle.

Buena edición y buenos efectos visuales y de sonido contribuyen a que resulte entretenida, pero nada más.

7/10.

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