Jalisco respira un futuro limpio

PorSusannah Goshko* La semana pasada, durante mi primera visita a Jalisco, fui testigo de dos robustas iniciativas climáticas que están construyendo un futuro más limpio para sus habitantes. En Guadalajara pude presenciar el nombramiento de Zona AIRE, un espacio urbano ...

Por Susannah Goshko*

La semana pasada, durante mi primera visita a Jalisco, fui testigo de dos robustas iniciativas climáticas que están construyendo un futuro más limpio para sus habitantes.

En Guadalajara pude presenciar el nombramiento de Zona AIRE, un espacio urbano que permitirá reducir hasta 90% las emisiones contaminantes, atraerá a más de 90 mil peatones y ciclistas, y mejorará significativamente la calidad del aire y la salud pública en la ciudad; mientras que en La Barca, junto con el gobernador Pablo Lemus, pude conocer también la nueva planta de la empresa británica Diageo, un proyecto que cuenta con ambiciosas metas en materia de cuidado del agua.

En pleno centro histórico de Guadalajara, la iniciativa Zona AIRE simboliza una nueva forma de pensar el desarrollo urbano de una forma más sostenible y posiciona a la ciudad como referente regional, demostrando que, con cooperación internacional, es posible liderar la acción climática hacia una transición energética justa e inclusiva.

Mediante el trabajo conjunto entre el Reino Unido, la red de ciudades C40 y el Ayuntamiento de Guadalajara, en el marco del Programa de Acción Climática Urbana, conocido como UCAP, la Zona AIRE se convirtió en la primera Zona de Aire Limpio de México.

Desde 2018, Guadalajara forma parte del Grupo de Liderazgo Climático C40, una red de más de 95 ciudades comprometidas con la acción climática, y con apoyo del Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo del Área Metropolitana de Guadalajara (Imeplan), la ciudad ha recibido asistencia técnica para la implementación de medidas de eficiencia energética, innovación tecnológica y empleos verdes.

Para 2034, la Zona AIRE permitirá mejorar la calidad del aire, la salud pública y la seguridad vial al reducir su consumo eléctrico anual por el equivalente a lo que consumen más de 8 mil 390 hogares —más de 40 mil 280 toneladas de CO2–.

Estas acciones ocurren en un momento clave, cuando nos encontramos a pocos meses de que Brasil reciba la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) .

Para mí ha sido muy interesante ver cómo Guadalajara se posiciona a la vanguardia de la movilidad sostenible, la descarbonización urbana y la equidad social; tal como lo han hecho otras ciudades. 

En Reino Unido, por ejemplo, la Zona de Emisiones Ultra Bajas de Londres, creada en 2019, ha reducido la contaminación y mejorado la calidad de vida urbana. Sus beneficios —que van más allá de la salud, la seguridad y la inclusión— han generado un amplio respaldo ciudadano, impulsando su ampliación y consolidándola como referente global de transformación urbana y liderazgo en la lucha contra el cambio climático. 

Además, ha sido particularmente alentador ver que esta iniciativa tiene un gran liderazgo femenino, encabezado por la alcaldesa Verónica Delgadillo, y un equipo de mujeres que se han asegurado de que este proyecto no sólo aborde la mitigación y adaptación al cambio climático, sino también una transición energética justa, que aborda brechas económicas, sociales y de género.

Durante mi visita a Jalisco también recorrí con el gobernador Lemus la nueva planta de Diageo en La Barca, otro proyecto que cuenta con ambiciosas metas en sostenibilidad y manejo del agua.

Con una inversión de 500 millones de dólares para su nueva planta, la empresa se propone mejorar en 40% su eficiencia energética para 2030 y reponer más agua de la que utiliza para 2026.

La empresa cuenta con dos destilerías en Atotonilco El Alto y estas nuevas instalaciones en La Barca, que dan empleo a más de 2 mil 800 personas, generan una inversión de 100 millones de pesos en acceso al agua y saneamiento, y donan 400 mil m³ de agua a la comunidad.

Las transformaciones que vimos esta semana en Guadalajara son un modelo para otras ciudades en América Latina y el mundo, y son una clara muestra de los resultados que podemos conseguir al seguir alineando política, financiación y capacidad técnica en la lucha contra la crisis climática.

Les invito a seguir la conversación en redes sociales, en X e Instagram, en @SusannahGoshko y @UKinMexico.

 *Embajadora del Reino Unido en México

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