Enfrentando los retos globales de salud, mano a mano
Por Jon Benjamin* Cada año, a finales de mayo, gran parte del mundo centra su atención en Ginebra, Suiza, ya que la Asamblea Mundial de la Salud AMS, la reunión anual organizada por la Organización Mundial de la Salud OMS, se congrega para debatir los desafíos ...
Por Jon Benjamin*
Cada año, a finales de mayo, gran parte del mundo centra su atención en Ginebra, Suiza, ya que la Asamblea Mundial de la Salud (AMS), la reunión anual organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se congrega para debatir los desafíos sanitarios a los que se enfrenta el mundo y trabajar para encontrar soluciones. Tanto Reino Unido como México son miembros muy activos en este foro y comparten el interés de garantizar que la OMS sea un organismo sólido, ya que la pandemia nos ha enseñado la importancia de su buen funcionamiento. Es una hazaña increíble que, debido a los avances científicos fenomenales de los últimos dos años, ya no estemos luchando para responder a una fase aguda de la crisis sanitaria.
Aunque la respuesta a la pandemia continúa siendo importante, más de dos años después, el rumbo se ha desplazado hacia la reforma de la OMS. El enfoque es fortalecer la organización para que estemos mejor preparados en la próxima pandemia, ya que sabemos de manera certera que la pandemia de covid-19 no será la última. Ante esto, los Estados miembros acordaron aumentar las contribuciones financieras obligatorias a la OMS, permitiendo así que la organización pueda concentrarse en los aspectos más importantes de su mandato y no limitarse a trabajar en áreas técnicas financiadas por grandes donantes.
Lo más comentado de la AMS fue la adopción de una resolución que insta a la Federación Rusa a detener los ataques dirigidos a las instalaciones de salud en Ucrania. Es raro que se adopte una postura “política” de este tipo en una reunión mayoritariamente técnica. Sin embargo, la evidencia es clara y existe consenso sobre los efectos negativos que la guerra tiene en el avance de los objetivos de promover el acceso a los servicios de salud para todas y todos. Estoy seguro que recordamos bien las imágenes horribles de una sala de maternidad ucraniana atacada, que circularon en los primeros días de la guerra. Reino Unido y México, junto con otros 86 estados miembros, acordaron esto y se unen para proteger la salud y el bienestar de las y los más vulnerables, especialmente mujeres e infantes.
Muchas de las otras áreas de enfoque de la OMS, como las enfermedades no transmisibles y la obesidad, son temas en los que Reino Unido y México han colaborado para compartir conocimientos y mejores prácticas. Éstas son áreas en las que ambos países están trabajando arduamente para mejorar (¡dada la gran necesidad!), y hay mucho que podemos seguir aprendiendo unos de otros.
Temas como mejorar la atención de la salud mental; tener opciones de alimentos más saludables para niños y niñas; mejorar oportunidades laborales para personal de salud y reducir los factores de riesgo subyacentes, como la hipertensión, son algunos de los objetivos en materia sanitaria que comparten México y Reino Unido. Hemos trabajado juntos en estas prioridades en los últimos años y, a pesar de la distancia geográfica, esta colaboración ha hecho mucho para mejorar los sistemas de salubridad en ambos países, una alianza que, sin duda, continuará.
Para concluir, quisiera felicitar al gobierno de México por haber recibido el Premio Especial del director general de la OMS, que reconoce los logros de personas y organizaciones en el ámbito del control del tabaco. Es mi vehemente deseo que México y el Reino Unido sigan luchando mano a mano para construir un mejor mundo.
Espero sus comentarios a través del correo electrónico london.eye@fcdo.gov.uk o a través de mi cuenta de Twitter.
* Embajador del Reino Unido en México
