El reconocimiento de Palestina: un imperativo moral para una paz duradera
Por: Susannah Goshko* El Reino Unido dio un paso histórico al reconocer al Estado de Palestina, uniéndose a más de 150 miembros de las Naciones Unidas, incluido México. Este momento representa no sólo una decisión política, sino un imperativo moral arraigado en ...
Por: Susannah Goshko*
El Reino Unido dio un paso histórico al reconocer al Estado de Palestina, uniéndose a más de 150 miembros de las Naciones Unidas, incluido México. Este momento representa no sólo una decisión política, sino un imperativo moral arraigado en nuestro compromiso con la justicia, la paz y el Estado de derecho.
Nuestra decisión refleja una verdad incómoda: la solución de dos Estados, defendida desde hace tiempo por la comunidad internacional, está en peligro.
La grave situación en Gaza y la aceleración de la expansión de los asentamientos, las demoliciones y los desplazamientos en Cisjordania, junto con los rehenes que aún permanecen retenidos, han puesto al borde del abismo la perspectiva de una solución viable y alcanzable de dos Estados. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras vemos cómo el mejor camino hacia una paz duradera desaparece ante nuestros ojos.
Hamás sigue siendo una organización terrorista proscrita que no tiene ningún papel en el futuro de Palestina. Nuestras demandas son inamovibles: Hamás debe liberar a todos los rehenes, aceptar que no tendrá ningún papel en el gobierno de Gaza y comprometerse con un desarme completo. Hamás no es el pueblo palestino.
El reconocimiento tampoco amenaza la seguridad israelí. Al contrario, creemos que un Israel seguro y un Estado de Palestina viable son objetivos complementarios, no opuestos. La seguridad a largo plazo de Israel no reside en una ocupación indefinida, sino en el reconocimiento de fronteras y la coexistencia pacífica con sus vecinos.
No hemos actuado en solitario en relación con esta decisión. El reconocimiento forma parte de esfuerzos coordinados con aliados como Canadá, Francia y Australia, con quienes Reino Unido trabaja para llegar a acuerdos en torno a un Marco Integral para la Paz y proteger la igualdad de derechos de los pueblos israelí y palestino.
Este marco ayudará a abordar la gobernanza, la seguridad, el acceso humanitario y la reforma como base de un proceso más amplio para encontrar una solución política a largo plazo.
El reconocimiento por sí solo no es suficiente.
Nuestro enfoque, en sintonía con nuestros aliados, ya ha logrado compromisos de reforma sin precedentes por parte de la Autoridad Palestina y ha contribuido a aislar a Hamás del apoyo regional. Así es como fortalecemos las voces moderadas y sentamos las bases para un Estado palestino pacífico y democrático.
Ahora debemos centrarnos en las prioridades inmediatas: el fin del conflicto en Gaza, la liberación incondicional de todos los rehenes y la transformación de la entrega de ayuda humanitaria para quienes desesperadamente la necesitan.
La comunidad internacional debe unirse en torno a un proceso político que garantice la seguridad de los israelíes, la dignidad de los palestinos y la estabilidad de la región. Reino Unido está dispuesto a
desempeñar plenamente su papel para hacer realidad esta visión.
Reino Unido apoya al pueblo palestino en sus legítimas aspiraciones a un Estado independiente, al tiempo que exige el rechazo total a Hamás y el apoyo a las voces moderadas y democráticas. Esta decisión, tomada con aliados clave, demuestra que el mundo no abandonará la causa palestina ni aceptará el statu quo de la ocupación y la expansión de los asentamientos.
Reino Unido y la comunidad internacional debemos ahora redoblar esfuerzos para poner fin de inmediato al conflicto en Gaza y lograr la liberación de todos los rehenes, fortalecer la capacidad de la Autoridad Palestina, combatir el terrorismo y el extremismo en la región, y avanzar hacia la normalización plena en Oriente Medio.
En una era de creciente inestabilidad, la comunidad internacional debe demostrar que la diplomacia y el Estado de derecho pueden prevalecer sobre el conflicto y la ocupación.
*Embajadora del Reino Unido en México
