Dos modelos democráticos
PorRachel Brazier* En un pequeño rincón de Westminster, bajo el inconfundible Big Ben, mis compatriotas se preparan para un evento que definirá el futuro político del Reino Unido: las próximas elecciones. La ley estipula que el Parlamento tiene un periodo máximo ...
Por Rachel Brazier*
En un pequeño rincón de Westminster, bajo el inconfundible Big Ben, mis compatriotas se preparan para un evento que definirá el futuro político del Reino Unido: las próximas elecciones.
La ley estipula que el Parlamento tiene un periodo máximo de duración de cinco años y que el primer ministro debe llamar a elecciones generales antes de que eso ocurra. Las últimas elecciones generales en el país ocurrieron en 2019, por lo que el pasado 22 de mayo el primer ministro Rishi Sunak llamó a este proceso democrático para el próximo jueves 4 de julio.
Con estas elecciones, los británicos se suman a los más de 40 países del mundo —equivalentes a alrededor de la mitad de la población mundial— que estarán eligiendo este 2024, mediante procesos democráticos, a sus siguientes líderes.
El sistema electoral británico, conocido como first past the post en inglés o sistema de votación uninominal mayoritario en español, tiene un carácter sumamente distintivo. En este modelo, el Reino Unido está dividido en 650 subdivisiones territoriales —533 en Inglaterra, 59 en Escocia, 40 en Gales y 18 en Irlanda del Norte—, cada una de las cuales elige a un solo miembro del Parlamento. El candidato con más votos en su subdivisión asegura su asiento en la Cámara de los Comunes —donde se examinan y aprueban las leyes—, independientemente de cuántos votos obtengan los demás.
Una vez teniendo los resultados, el monarca, ahora el rey Carlos III, le da la responsabilidad de formar un nuevo gobierno al partido político con mayor número de parlamentarios votados; y son los integrantes de este partido los que adquieren las facultades de designar al próximo primer ministro del Reino Unido. Como verán, este sistema es diferente al de México.
A principios de este mes tuve la oportunidad de ver la democracia mexicana en acción, al fungir como observadora electoral internacional. Aprendí que, tanto la Cámara de Diputados como el Senado mexicano se conforman a través de un sistema mixto que combina la elección directa por mayoría relativa, con la representación proporcional. También fue interesante conocer que el presidente de México es elegido al obtener la mayor cantidad de votos directos por parte de la ciudadanía.
Con una mirada de ambos sistemas, uno no puede evitar reflexionar sobre cómo los mecanismos de votación pueden ser muy distintos, pero los dos conservan la esencia misma del ejercicio democrático: reflejar la voluntad de sus ciudadanos. Al final del día, la fortaleza de un sistema electoral radica en hacer partícipes a sus ciudadanos como una parte integral en la construcción del futuro.
Como representante del Reino Unido, mi trabajo consiste en facilitar el diálogo entre nuestros países. La democracia en el Reino Unido y México ha permitido que los principios de libertad, justicia y participación ciudadana sean una base común para abordar desafíos globales y regionales. Además, nos ha hecho trabajar de la mano para promover agendas comunes que abogan por la paz, la seguridad y el desarrollo inclusivo.
Considero que la democracia es un puente de entendimiento y cooperación que fortalece y enriquece la relación entre países. Para el Reino Unido y México ha significado una apuesta a un futuro de paz y prosperidad compartida.
Sigamos la conversación de este importante tema en @RachelBrazier15 o en london.eye@fcdo.gov.uk
*Encargada de Negocios de la
Embajada Británica en México
