Cooperación que se cultiva
Por Susannah Goshko* A veces, las diferencias son el mejor punto de partida para construir algo extraordinario. A primera vista, los ecosistemas agroalimentarios de México y el Reino Unido parecen mundos aparte: climas distintos, modelos productivos únicos, realidades ...
Por Susannah Goshko*
A veces, las diferencias son el mejor punto de partida para construir algo extraordinario. A primera vista, los ecosistemas agroalimentarios de México y el Reino Unido parecen mundos aparte: climas distintos, modelos productivos únicos, realidades económicas contrastantes.
Pero hay algo que los une profundamente: una visión compartida de futuro. Ambos países están apostando por una agricultura que no sólo produce, sino que regenera, cuida y transforma.
Hace apenas un año, México y el Reino Unido firmaron un Memorándum de Entendimiento que marcó el inicio de una colaboración vibrante en el sector agroalimentario.
¿El objetivo? Compartir soluciones, conectar realidades y sembrar una relación bilateral que crece con propósito.
Desde entonces, esta alianza ha florecido en múltiples formas: misiones técnicas, intercambios académicos, innovación aplicada y, sobre todo, una convicción común de que el campo se cultiva mejor en equipo.
Uno de los momentos más inspiradores ocurrió recientemente con la visita de la doctora Emma Chapelhow, experta en mapeo de suelos del Agri-Tech Centre, quien recorrió Ciudad de México y Chihuahua. Su encuentro con instituciones como la Universidad de Chapingo, el Colegio de Postgraduados y el CIMMYT reafirmó el compromiso compartido con la agricultura digital, el manejo sostenible de suelos y la agroecología. Su participación en el Foro Global Agroalimentario reflejó el interés del Reino Unido en aprender, colaborar y construir juntos.
Y la colaboración va en ambos sentidos. El doctor Víctor Hugo Pérez, representante de Leche para el Bienestar y Sader, viajó al Reino Unido como parte de una misión comercial latinoamericana para explorar tecnologías en la industria lechera.
Esta visita generó aprendizajes valiosos que enriquecen las prácticas locales y fortalecen la cooperación bilateral en materia de genética, nutrición y calidad en beneficio de nuestras sociedades.
Este tipo de intercambios no sólo fortalece sectores productivos, también teje redes de confianza y conocimiento, demostrando el valor del aprendizaje conjunto para expandir la innovación.
Este noviembre, el Pabellón Británico en la Expo Agroalimentaria Guanajuato será una muestra viva de esa filosofía. Empresas como Azotic, Cocogreen y Omex presentarán soluciones en eficiencia hídrica, nutrición vegetal y prácticas agrícolas sostenibles.
Más que una vitrina de innovación será un espacio para el diálogo técnico, el aprendizaje mutuo y la construcción de alianzas estratégicas.
La sostenibilidad no es una moda, es una urgencia. Por eso, a través del programa UK PACT, el Reino Unido colabora con Sader en el fortalecimiento de la plataforma Sin Deforestar, que busca proteger los bosques al identificar zonas agrícolas aptas sin comprometer el medio ambiente.
Además, el portafolio británico de financiamiento climático también impulsa iniciativas en conservación pesquera y el manejo del sargazo, entre otros desafíos ambientales.
Y cuando se trata de inversión con propósito, compañías británicas en México lo hacen como una convicción compartida de que la sustentabilidad no es sólo una estrategia. Diageo lo demuestra con La Barca, su nueva planta en México que integra prácticas responsables en el uso del agua, inclusión social y respeto por el entorno.
Cada tecnología británica que llega a México tiene una intención clara: compartir conocimiento, generar impacto y adaptarse al contexto local. No se trata de soluciones empaquetadas, sino de ciencia aplicada, instituciones comprometidas y una voluntad genuina de construir juntos.
Esta alianza bilateral ha sembrado confianza. Se refleja en el diálogo entre productores, investigadores y técnicos mexicanos y británicos en ideas que cruzan idiomas y fronteras, y en la decisión de enfrentar juntos los retos del campo.
Cuando la cooperación se cultiva desde el entendimiento, el respeto por el entorno y la búsqueda de soluciones conjuntas, los resultados generan impactos positivos reales en las personas.
Sigamos la conversación en X e Instagram, en @SusannahGoshko y @UKinMexico.
*Embajadora del Reino Unido en México
