Lucha contra la corrupción
México y Reino Unido persiguen una agenda común de promoción de economías y gobiernos abiertos.
Por Duncan Taylor
La corrupción es corrosiva. Destruye los cimientos de nuestras sociedades y comunidades. Si no la combatimos y la controlamos, podría destruir todo aquello que valoramos. Por eso, emprender acciones para combatir a fondo la corrupción tiene que ser una prioridad global, así como un requerimiento para los países que defienden el Estado de derecho y buscan un crecimiento próspero y duradero. La corrupción tiene un efecto negativo sobre el crecimiento económico de las naciones; mina la distribución equitativa de recursos, frena la efectividad de programas sociales y detiene la prosperidad en general.
Pero luchar contra la corrupción no es fácil. Requiere un esfuerzo sostenido por parte de todos. En Reino Unido nos hemos comprometido a combatir la corrupción a través de diferentes medidas que fomentan la transparencia, el gobierno abierto, la rendición de cuentas públicas y la competencia.
La Ley Contra el Soborno (The Bribery Act) de 2010, una ley innovadora y sin precedentes, es una herramienta clave en estos esfuerzos. Se introdujo al Parlamento en 2009, después de varios años de planeación para concretar un instrumento legislativo efectivo. Finalmente obtuvo el consentimiento real y entró en vigor oficialmente en 2010. Esta ley, posiblemente la más severa de su tipo en el mundo, tiene jurisdicción global y prohíbe tanto el soborno como “pagos de facilitación” a servidores públicos y negocios británicos.
Asimismo establece corresponsabilidad a las empresas en los actos de corrupción cometidos por empleados o subsidiarias en cualquier parte del mundo. No sólo hace ilegal pagar o recibir cualquier tipo de soborno, además, deja clara la responsabilidad que los directores tienen de habilitar procedimientos efectivos para hacer difícil que cualquier miembro del personal pague o reciba sobornos. El que un director no establezca dichos procedimientos o no se asegure de que funcionen efectivamente puede ocasionar la persecución penal de los directores superiores. La última sentencia por esta ley sucedió en diciembre de 2014 por acciones relacionadas a Camboya, Seychelles y las Islas Vírgenes Británicas, y los responsables recibieron condenas de cuatro a seis años de prisión.
La Embajada británica en México apoya las iniciativas que se dirijan a asegurar la equidad de condiciones en un Estado de derecho pleno y competitivo. Recientemente participamos en el Seminario Anual para la Prevención del Fraude, organizado por ACFE Capítulo México (Asociación de Examinadores de Fraude Certificados) en noviembre de 2014.
En dicho evento, el experto británico de Outer Temple Chambers, John McKendrick, ofreció un discurso inaugural en el que habló ampliamente sobre mejores prácticas en regulaciones públicas y privadas. Compartió con miembros de los sectores académico, gubernamental y privado sobre el alcance de la Ley Contra el Soborno de 2010, detalló en qué consisten sus medidas y cuál es su impacto tanto en México como en el mundo. También hemos trabajado por medio de una serie de proyectos con los gobiernos de los estados para ayudarlos a desarrollar métodos que permitan que la información sobre su gasto de presupuesto estatal sea más accesible y llegue a una audiencia mayor.
Además, dentro de unas semanas la baronesa Jane Bonham-Carter, enviada comercial del primer ministro británico para México, se reunirá con representantes de ONG, sector privado y gobierno para discutir cuál ha sido la experiencia de Reino Unido en la lucha contra la corrupción y de qué forma ambas naciones pueden trabajar en conjunto en esta materia.
México y Reino Unido persiguen una agenda común de promoción de economías y gobiernos abiertos, marcos regulatorios y jurídicos competitivos, transparencia, acceso y protección de datos. Para que esta agenda llegue a concretarse es importante la adhesión a las reglas y normas de la economía y gobernanza mundial, las cuales son vitales para la estabilidad y la competencia. La corrupción es el enemigo de la buena gobernanza y del desarrollo. Por eso seguiremos la lucha en contra de la corrupción, trabajando juntos para impulsar normas y estándares internacionales, así como para crear las condiciones adecuadas en nuestros países para una mayor prosperidad.
Espero sus comentarios en londoneye@fco.gov.uk y síganos en Twitter @ukinmexico y @DuncanJRTaylor.
* Embajador de Reino Unido en México #UKMX2015
