Divide y vencerás
En 2024, Morena no logró en la urnas la mayoría calificada en el Senado, se quedó a tres votos, pero la operación de Adán Augusto López Hernández la consiguió. Primero al sumar a los perredistas José Sabino y Araceli Saucedo, y después al panista Miguel Ángel Yunes Márquez.
El 18 de junio de 2019, las bancadas opositoras del PAN, PRI, MC y PRD hicieron a un lado sus diferencias políticas y constituyeron el Bloque de Contención en el Senado, para impedir que el 21 de marzo de 2021 se realizara la consulta para la revocación de mandato, como propuso el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
La idea fue del entonces líder de los senadores de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, quien tejió un acuerdo con Mauricio Kuri, líder de los senadores del PAN; Miguel Ángel Osorio Chong, coordinador de los senadores del PRI y Miguel Ángel Mancera, coordinador de la última bancada del PRD en el Senado.
Y la lógica de Dante Delgado era políticamente básica: por separado, sus pequeñas bancadas no podían hacer mucho frente a la mayoría aplastante de Morena, entonces comandada por Ricardo Monreal, pero si se coordinaban; si sumaban votos para conformarse como bloque frente a decisiones que consideraran excesivas o arbitrarias de la mayoría, entonces podían frenarlas y las frenaron, porque justos impidieron reformas constitucionales y, aunque las reformas legales no pudieron detenerlas en el ámbito legislativo, las frenaron en el terreno judicial.
Ese Bloque de Contención se mantuvo vivo durante todo el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y fue lo que generó el llamado plan C para que Morena tuviera la mayoría calificada y ya nadie pudiera frenar sus reformas o condicionarlas.
En 2024, Morena no logró en las urnas la mayoría calificada en el Senado, se quedó a tres votos, pero la operación de Adán Augusto López Hernández la consiguió. Primero al sumar a los perredistas José Sabino y Araceli Saucedo, y después al panista Miguel Ángel Yunes Márquez.
En el camino intentó también quedarse con al menos dos priistas. En una reunión realizada en agosto de 2024, días antes de que comenzara a trabajar la actual LXVI Legislatura, Adán Augusto López Hernández, Ignacio Mier, Alejandro Moreno Cárdenas y Manuel Añorve, entablaban el primer vaso comunicante como integrantes de la Legislatura.
A quemarropa, Adán Augusto López Hernández les pidió a Alejandro Moreno que le cediera a dos senadores: Néstor Camarillo, de Puebla, y a Ángel García Yáñez, de Morelos, pero el priista le dijo que no.
Él, sin embargo, continuó con su trabajo de convencimiento. Vía Andrea Chávez logró que Cynthia López Castro dejara al PRI y recientemente lo hizo con Néstor Camarillo, quien de acuerdo con las versiones de los propios morenistas, iba a ser trasladado a la bancada del Verde, pero al final decidieron que se fuera a Movimiento Ciudadano.
Y es que de acuerdo con la versión de los propios senadores de Morena, Movimiento Ciudadano es una bancada aliada de Morena desde que Jorge Álvarez Máynez comanda al partido, porque su antipriismo lo lleva a respaldar absolutamente todo lo que necesario para contribuir a desmantelar al PRI y eso ha provocado que dentro del Senado sea imposible una coordinación de la oposición, como ocurrió el sexenio pasado.
Por supuesto que hoy la oposición está más disminuida numéricamente en el Senado, que en el pasado inmediato, pero Adán Augusto López Hernández ha logrado dividir a la oposición, al grado que incluso dentro del PAN hay dos posiciones claras: una que representa Marko Cortés, que es más crítica y severa en sus posiciones frente al oficialismo, y la que representa Ricardo Anaya, que opta por un papel más prudente, que ha intentado lograr acuerdos con el oficialismo, aunque hasta el momento no los ha logrado.
La decisión de López Hernández de quitarle dos comisiones al PRI, una que se llevó Néstor Camarillo con su traslado a MC y la de Marina, que le quitó a Alejandro Moreno, mostró claramente que Adán Augusto López tiene la firme convicción de avanzar lo que sea necesario hasta aplastar a la oposición y construye el escenario propicio para lograrlo: dividirlos para vencerlos y desaparecerlos.
