Problema que se arregla con dinero, ¿problema que sale barato?

En todos los países los gobiernos utilizan su chequera para resolver problemas. Es uno de los instrumentos más poderosos que tienen los gobernantes. Pero, si se abusa, se corre el riesgo de quebrar a la nación. En la medida en que el gobierno enseña que a la menor ...

Leo Zuckermann

Leo Zuckermann

Juegos de poder

En todos los países los gobiernos utilizan su chequera para resolver problemas. Es uno de los instrumentos más poderosos que tienen los gobernantes. Pero, si se abusa, se corre el riesgo de quebrar a la nación. En la medida en que el gobierno enseña que a la menor provocación está dispuesto a dar dinero, existe un incentivo para que más grupos se formen en la fila de los que quieren recibir recursos. Al saber que pronto les llegará su turno y serán agraciados con dinero del erario, los conflictos se multiplican. Y llega el día en que las arcas gubernamentales se vacían. Se puede recurrir a la deuda pero también llega el momento en que los acreedores ya no sueltan ni un clavo más; al revés, demandan que les regresen lo prestado.

Los viejos priistas tenían un dicho: “problema que se arregla con dinero, problema que sale barato”. En lugar de democratizar el régimen, repartían recursos para cooptar movimientos sociales que desafiaban el poder del PRI en las calles o en el campo. En lugar de enfrentar las críticas de una prensa libre, sacaban la chequera para comprar periodistas o dueños de medios. En lugar de dejar que empresas ineficientes quebraran, las rescataban con cargo al erario. A lo mejor sí salía más barato resolver cada uno de estos problemas de esta forma, pero, al final, los conflictos crecieron tanto que el dinero ya no alcanzó. A principios de los años 80, México llegó a tener un déficit público equivalente a 16% del PIB. Explotó una crisis económica que nos tardamos tres lustros en superar.

Me preocupa que con el regreso del PRI al poder haya retornado esta vieja política de resolver los problemas a billetazos. Comienzo a ver dicha tentación.

Ahí está, por ejemplo, lo que ha hecho el gobierno con los maestros de la Sección 22. En lugar de descontarles sus quincenas por no haber trabajado un par de meses en que estaban protestando en el DF, se las pagaron completas y, encima, les entregaron un bono extra. Se habla, aunque no está confirmado, de alrededor de cien millones de pesos. Además, reportes afirman que el gobierno le garantizó un financiamiento multimillonario a las escuelas normales de Oaxaca que controla la CNTE.

Otro ejemplo: el gobierno heredó un conflicto con los electricistas que se rehusaron a aceptar la liquidación cuando el presidente Calderón extinguió Luz y Fuerza. Los miembros más radicales del SME seguían armando líos. ¿Y qué hizo la presente administración para “resolver” este problema? Sacó la chequera: mil 400 trabajadores recibirán unos 15 mil pesos al mes en una pensión vitalicia.

Otro más: el gobierno utilizó el dinero del erario para conseguir los votos del PRD en su reforma fiscal. Al gobierno perredista del DF le otorgaron un nuevo fondo de capitalidad y lo incluyeron en el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social. Como todavía faltaban algunos votos en el Senado, el senador perredista de Guerrero, Armando Ríos Piter, logró sacarle aun más dinero al gobierno a cambio de su voto. Su estado tendrá el año que entra partidas excepcionales para construir diversas obras, incluyendo carreteras que carecen de un estudio de costo-beneficio.

Otro: los perredistas estaban a favor del impuesto de un peso por cada litro de refresco azucarado. Pero esto afectaría a la Cooperativa Pascual, cercana al PRD. Primero los quisieron exentar del tributo pero se armó un escándalo. Al final, el gobierno, para apaciguar a sus socios perredistas, usó la chequera. La secretaría de Hacienda les dará un crédito fiscal a las cooperativas “para que pueda realizar su conversión tecnológica [y] enriquecer su contenido vitamínico”.

Otro: la gente de la frontera está enojada con el PRI porque homologaron la tasa del IVA de 11% a 16 por ciento. Los priistas, preocupados por que se lo vayan a cobrar en las urnas, quieren que en el presupuesto se incluya un fondo de compensación para la zona fronteriza. Es ridículo: primero les quitan y ahora se los quieren regresar vía gasto.

El gobierno priista ya enseñó que está dispuesto a usar la chequera para resolver problemas. En 2014, entre más impuestos y deuda, van a tener muchos recursos extra que gastar. Vamos a ver cuántos se forman en la fila para quedarse con ellos. Vamos a ver, por ejemplo, si detrás de los maestros, electricistas, el DF, Guerrero, Pascual y la frontera no aparecen esos dizque “empresarios” vividores que son los que más caro le salen al erario. Y vamos a ver qué tan rápido saca el gobierno su chequera para apaciguar a todos ellos porque “problema que se arregla con dinero…”.

            Twitter: @leozuckermann

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