Abstracción vs. realidad, los otros contendientes en las elecciones

Uno de los principales aprendizajes para la oposición partidista y no partidista de los resultados de las elecciones del pasado 2 de junio es que la narrativa de que la democracia está en riesgo con los gobiernos de Morena no es suficiente para convencer al electorado de ...

Uno de los principales aprendizajes para la oposición partidista y no partidista de los resultados de las elecciones del pasado 2 de junio es que la narrativa de que la democracia está en riesgo con los gobiernos de Morena no es suficiente para convencer al electorado de votar contra la autodenominada Cuarta Transformación.

  • En un país con los niveles de desigualdad y de exclusión como los que tiene México, los apoyos directos contantes y sonantes, canalizados a través de los programas sociales de esta administración, pesaron mucho más en el electorado que los ideales abstractos de la democracia liberal, que promueve y defiende la oposición. Y no es que éstos no sean fundamentales para preservar las libertades y derechos de los que gozamos pero es que son también, para la mayoría, etéreos.

Por ejemplo, el programa de Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores cuenta con más de 12 millones de beneficiarios que reciben 6 mil pesos bimestrales; el de Becas para el Bienestar Benito Juárez para Educación Básica ha beneficiado a casi 3 millones de estudiantes con 3,500 pesos trimestrales.

Según datos oficiales, la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente apoyó a más de un millón de personas con 3,100 pesos bimestrales; el programa Sembrando Vida a más de 431,000 personas con 6,250 pesos al mes; el de Jóvenes Construyendo el Futuro a más de 358,000 jóvenes con 7,000 pesos mensuales, y el programa Producción para el Bienestar de Pequeños y Medianos Productores, apoyó a más de 773,000 productores agrícolas con 6,000 pesos cada mes.

En total, los programas sociales suman casi 25 millones de personas que contribuyeron significativamente a los 35 millones de votos con los que resultó electa Claudia Sheinbaum.

Si bien el relato de la democracia tuvo poco qué hacer frente a los apoyos económicos directos, tampoco la realidad de la inseguridad o los malos servicios de salud pública influyeron demasiado en el ánimo electoral como sí lo hizo el incremento al salario mínimo, a las pensiones y a las vacaciones. Todo ello adjudicado a la persona misma del presidente López Obrador, a lo que se sumó la idea de que los opositores no apoyaron estas medidas de ayuda popular.

La combinación de apoyo económico directo y la mejora en la calidad de vida de millones de mexicanos sumado a la vinculación de ello con la persona del Presidente y a un ejército de promotores en territorio desde Tijuana hasta Ciudad Hidalgo crearon una base sólida de apoyo para Claudia Sheinbaum.

Los programas sociales continuarán y aumentarán y aunque, una vez que el presidente López Obrador deje Palacio Nacional Morena tendrá el reto de mantener la vinculación con éstos, el reto de la oposición es encontrar y difundir una agenda que resuene en la mente de los votantes con claridad y contundencia, una agenda que, sin dejar de defender la democracia y las instituciones, abrace los programas sociales como derechos y no como medidas paliativas transitorias al mismo tiempo que sostenga que ese es sólo el piso y que aterrice ideas de futuro que ofrezcan más.

  •                 *Politóloga e internacionalista. Expresidenta de la Cámara de Diputados

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