Focus: Maestros de la estafa

Por Adrián Ruiz Villanueva En apariencia sexy e inocente, una mujer se acerca a un hombre negro, luego de un altercado con su acompañante. Las risas, la charla y las copas comienzan a fluir, hasta que todo colisiona en un cuarto de hotel. Cuando todo está a punto de ...

Por Adrián Ruiz Villanueva

En apariencia sexy e inocente, una mujer se acerca a un hombre negro, luego de un altercado con su acompañante. Las risas, la charla y las copas comienzan a fluir, hasta que todo colisiona en un cuarto de hotel. Cuando todo está a punto de consumarse, un ladrón interrumpe el escarceo amoroso, se trata de una estafa.

 El estafado, aparentemente, no se inmuta, pues él no es un aprendiz, es un profesional.

Después de este contacto, ella y él comienzan una relación, en primera instancia como maestro alumna, pero después culmina en romance.

Tras ciertos eventos, este dúo terminará intempestivamente, dejando ciertas cicatrices en el alma.

Los años pasan y este binomio se reencuentra, pero en situaciones totalmente diferentes.

La primera parte del filme parecería que nos presentaría una cinta sobre el arte de la prestidigitación y el engaño, como lo fueron Los ilusionistas o las cintas de La gran estafa,  sin embrago, conforme avanza la película va diluyendo esta esencia, traiciona al género, y se convierte en una trama melosa y melcochona.

Este es el principal problema de Focus: Maestros del engaño. Cuando estás concentrado en un tema el resultado es otro.

El carisma de Will Smith y la belleza de Margot Robbie hacen un clic perfecto.

Se percibe la atracción, el romance, algo de conflicto, pero el guión que se torna rebuscado termina por naufragar inminentemente.

La premisa es atractiva, no hay mentira que dure 100 años ni nadie que la aguante, sin embargo, el resultado no es del todo satisfactorio.

Uno de los aciertos son las locaciones, en las que se aprecia desde Nueva York hasta Buenos Aires, en donde Margot Robbie, instalada como femme fatale luce bellísima ataviada en joyas e indumentarias que incrementan su belleza y sensualidad.

El filme posee aciertos y desaciertos, pero el principal problema es que no define con solvencia el género.

Cuando parece que la atención se centrará en una cinta que gusta a los hombres, por el robo y lo demás, todo se diluye para complacer al público femenino, con una historia melosa de amor.

Dirigen:

Glenn Ficarra y John Requa.

Actúan:

Will Smith.

Margot Robbie.

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