Visitantes
Por Salvador Franco La primera vez que escuché de Acán Coen fue gracias a Ira Franco, una amiga periodista y cortometrajista que siempre presumía las habilidades cinematográficas de Acán. Desde entonces seguí la trayectoria del ahora director de cine: sus cortos ...
Por Salvador Franco
La primera vez que escuché de Acán Coen fue gracias a Ira Franco, una amiga periodista y cortometrajista que siempre presumía las habilidades cinematográficas de Acán.
Desde entonces seguí la trayectoria del ahora director de cine: sus cortos fueron apareciendo en las competencias oficiales de diversos festivales mexicanos y la inclusión de su nombre en diversas listas de apoyos fílmicos.
Ahora, antes de que termine este 2014, Acán estrena su ópera prima Visitantes, una cinta de terror protagonizada por Kate del Castillo, Raúl Méndez, Aurora Papile y el pequeño André Collin.
Me encantaría decir que Visitantes es una propuesta diferente y única dentro del cine de terror en México, pero sería mentir. Se trata de una película que abraza todos los elementos del género, aunque ello debilite su propia premisa. Ahí está el rechinido de las puertas, los cuervos presagiadores del mal, el sonido efectista para asustar y las decisiones absurdas de los personajes para autoacorralarse en la casa embrujada.
Por alguna extraña razón, Acán Coen decidió debutar con la historia de una maqueta embrujada. No de una mansión, sino de una maqueta.
Este elemento, construido en su propio hogar por Daniel (Raúl Méndez) a partir de una serie de pesadillas y visiones, se convierte en la maldición de la familia, que —no sabemos por qué razón— es elegida como la víctima de una antigua maldición.
Tres espíritus (papá, mamá e hijo) que se niegan a morir viajan en el tiempo para encontrar una familia con sus mismas características y provocar su suicidio, lo que a ellos les permitirá “seguir con vida”.
Parecería que el director dudó en elegir desde qué perspectiva (personaje) tenía que contar su historia. Y así deambula de Daniel a Sebastián (Collin), para finalmente acabar donde tenía que haber iniciado: con Ana (Del Castillo), una mujer que trabaja en un hospital y que carga su propia —y realista maldición—: la esquizofrenia. Por cierto, qué bien le cae Kate al cine mexicano.
Son más las dudas que las certezas que quedan después de ver los cien minutos de Visitantes: ¿Por qué los espíritus eligieron precisamente a esta familia? ¿Solamente porque los niños compartían los seis años de edad? ¿Por qué Ana, viviendo en un país como México, nunca recurrió a la religión para enfrentar esta maldición? ¿Los personajes alguna vez tuvieron posibilidad real de escapar? Todos mis problemas con Visitantes radican con su planteamiento dramático. Y algunos, con el sonido directo, el diseño sonoro y la banda sonora.
De los efectos especiales, puedo decir que es evidente que a Acán le faltó presupuesto, pero con lo que tuvo hizo lo que pudo y aún así nos regaló un par de secuencias originales y aterradoras.
Dirige:
- Acán Coen.
Actúan:
- Kate del Castillo.
- Raúl Méndez.
- Aurora Papile.
- André Collin.
