Señales inequívocas

Donald Trump ha borrado cualquier especulación sobre cómo será su gobierno. En pocos días murieron las ilusiones de Marcelo Ebrard sobre que la revisión del TMEC podría aislarse de dos temas que resultan fundamentales para el próximo presidente de Estados Unidos. El ...

Donald Trump ha borrado cualquier especulación sobre cómo será su gobierno. En pocos días murieron las ilusiones de Marcelo Ebrard sobre que la revisión del T-MEC podría aislarse de dos temas que resultan fundamentales para el próximo presidente de Estados Unidos.

El nombramiento de Mike Waltz como su asesor de seguridad deja claro que las soluciones de fuerza serán una opción para que Trump cumpla con las promesas que hizo a quienes lo nombraron nuevamente presidente de Estados Unidos.

Waltz es el primer boina verde en llegar al Congreso. En sus 27 años de servicio en las fuerzas especiales obtuvo cuatro medallas de bronce, dos de ellas reconociendo su valor. Evidentemente, se trata de un hombre que no comulga con el diálogo con las organizaciones delincuenciales.

La venta de drogas en Estados Unidos, especialmente el fentanilo, ya es considerada como un problema de seguridad nacional y, por lo tanto, debe esperarse una reacción verdaderamente dura por parte de la nueva administración del Capitolio.

Sobre Oriente Medio, Waltz no ha tenido reparo para expresar apoyos hacia el gobierno de Israel en su lucha contra Hezbolá y es de los que suele culpar al gobierno de Irán por acciones terroristas sin mayores pruebas.

El coronel ha dicho que su país debe estar preparado para un conflicto bélico con China y jamás ha dudado en expresar su creciente preocupación por la región Asia-Pacífico. Sería ingenuo pensar que esa posición no sea trasladada a la cuestión comercial y el crecimiento económico de China en América Latina.

Este hombre es una pieza más de una visión sustancialmente más dura del segundo gobierno de Trump, puesto que está poniendo en su equipo más cercano a personas que han hecho del belicismo su escalera para crecer políticamente.

Ni qué decir del nombramiento de Tom Homan, quien estará como el zar de la frontera, un hombre que es sabido que tendrá mano firme con la migración y no escatimará en deportaciones y en separar familias completas.

Sin embargo, las cosas van sustancialmente más allá. Trump estableció que nombrará como secretario de Estado a Marco Rubio. Que no le engañe de ninguna manera que este senador por Florida, quien será el primer latino que encabece la diplomacia de Estados Unidos, sea proclive a tolerar a los gobiernos de izquierda y antidemocráticos.

Este hombre, que abiertamente ha expresado su apoyo al gobierno de Israel y que llegó a ser considerado como posible candidato a vicepresidente en la administración Trump, implicará un apretón de tuercas para toda la región.

El gobierno de Claudia Sheinbaum deberá estar preparado para un periodo de gran hostilidad con Estados Unidos. Trump buscará usar el T-MEC como una llave para la solución de dos problemas que le son fundamentales.

Realmente no se ve cómo la administración de Sheinbaum logre evitar que la revisión del T-MEC se contamine y, mucho más allá, que la administración Trump califique como organizaciones terroristas a los grupos delincuenciales de México.

Con el equipo que está armando el presidente electo de Estados Unidos se debe dar una altísima prioridad a que ellos sí determinen como organizaciones terroristas a los traficantes de personas y drogas con las consecuencias que esto tendría para México.

POST SCRIPTUM

Se cierra el espacio de negociación para el T-MEC a consecuencia de la invasión comercial de China a América Latina. El premier de Ontario, Doug Ford, pidió que México sea excluido del acuerdo comercial, por lo menos hasta que muestre evidencias de que no será utilizado como puerta de acceso a la región de América del Norte.

Hay que justipreciar la posición del gobernante de la región más poblada de Canadá. De entrada, no es la posición del gobierno de Canadá, pero sí muestra aristas que deben ser tomadas muy en cuenta.

México tendrá que refrendar o determinar su grado de compromiso con Canadá y Estados Unidos. Que el T-MEC sea el acuerdo comercial más importante del mundo ha provocado que China se haya puesto como objetivo dominar comercialmente América Latina. De hecho, es el principal socio comercial de todos los países de la región, menos México.

Hasta el momento, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha dicho que el T-MEC es prioridad y que no habrá una relación comercial directamente con China, pero sí se mantendrán abiertas las puertas a la región Asia-Pacífico.

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