Seamos realistas
El panorama de la relación bilateral de México con Estados Unidos se vislumbra por demás complicado en los próximos cuatro años. Comprendo las buenas expectativas y deseos del futuro inmediato de esta compleja relación, pero la realidad es que tenemos poco o nada con ...
El panorama de la relación bilateral de México con Estados Unidos se vislumbra por demás complicado en los próximos cuatro años. Comprendo las buenas expectativas y deseos del futuro inmediato de esta compleja relación, pero la realidad es que tenemos poco o nada con que negociar.
La respuesta directa y clara del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, de que si nos ponen aranceles, les pondremos aranceles, es muy digna, pero ¿y luego? ¿En realidad contamos con las herramientas para negociar frente a una potencia que representa el 22.4% del PIB mundial? Recordemos que México sólo aporta el 1.67% del PIB mundial.
Por otra parte, más del 80% de nuestras exportaciones van al mercado estadunidense. ¿Podemos darnos el lujo de tener una confrontación económica con Estados Unidos? El primer paso para estar preparados es asumir las asimetrías e interdependencias de nuestra relación con Estados Unidos. No estamos en igualdad de circunstancias. Punto.
Por otra parte, se calcula que en EU residen 11 millones de personas indocumentadas. Si Donald Trump cumple con su promesa de deportaciones masivas y logra hacerlo con tan sólo el diez por ciento de esta población, ¿tenemos la capacidad de gestionar el ingreso de más de un millón de personas por la frontera o veríamos ciudades fronterizas colapsadas, como ya ha sucedido? Recordemos las imágenes de Tijuana, Nuevo Laredo o Tapachula desbordadas de migrantes en condiciones de crisis. ¿Qué clase de apoyos se les daría a estos seres humanos despojados de todo?
No son “áreas de oportunidad” (término compulsivo y de moda para renombrar los errores y, así, darnos consuelo), es una crisis la que se avecina y tenemos que estar preparados de manera pragmática. Es momento de planificar y no sólo de reaccionar.
- G20
Muy afortunada fue la presencia de la presidenta Claudia
Sheinbaum en la Cumbre del G20 en Brasil. Tras cinco años de prácticamente desaparecer del escenario internacional, la Presidenta se estrenó con gran éxito en el panorama mundial.
Queda claro que la presidenta Sheinbaum tiene muy presentes las prioridades nacionales y sabe que es tiempo de crear alianzas estratégicas, diversificar la economía y diseñar políticas migratorias regionales. Enhorabuena.
- POST SCRIPTUM
Aunque se puede contestar desde muchos ángulos, quizás oscuros, como las ganancias para el complejo militar industrial, lo más evidente para contestar qué significado tiene que Joe Biden autorice a Ucrania usar misiles ATACMS estadunidenses de largo alcance contra territorio ruso, es que deja una papa caliente para el nuevo inquilino de la Casa Blanca o, quizás, una papa nuclear, que le sabotee su plan MAGA.
“Imbéciles, nos están llevando a la tercera guerra mundial”, declaró el hijo de Trump, que recupera parte de la crítica de su padre a la decisión de Biden. La pelota está ahora en la cancha de Putin, quien desde hace unos meses advirtió que, si llegaba el día de hoy, se consideraría una guerra directa entre Estados Unidos y Rusia, con lo cual los ataques ya no serían sólo contra Ucrania. Y, peor aún, justo Putin acaba de modificar su doctrina nuclear para poder usar esas armas en una guerra no nuclear. Mientras tanto, en Finlandia y Suecia reparten manuales a la población para prepararse para la guerra. La herencia de Biden.
