Oportunista
Donald Trump de nueva cuenta se distingue por la estela de caos que deja a su paso. Bajo la bandera de buscar la paz, Trump arma una narrativa peligrosa con relación al conflicto RusiaUcrania sí, ése que iba a resolver en 24 horas. Al mismo tiempo que se sienta a ...
Donald Trump de nueva cuenta se distingue por la estela de caos que deja a su paso. Bajo la bandera de buscar la paz, Trump arma una narrativa peligrosa con relación al conflicto Rusia-Ucrania (sí, ése que iba a resolver en 24 horas). Al mismo tiempo que se sienta a negociar por más de dos horas con Vladimir Putin, mantiene un silencio obsceno de la masacre que se vive en Gaza.
Mientras quería mostrar músculo y sentirse el mejor negociador del mundo, la realidad es que todos sus esfuerzos al único que benefician es a Vladimir Putin. Una vez más, cuenta con juegos dilatorios y ni siquiera tiene la amenaza de sanciones por parte de Estados Unidos. Llevado al extremo del ridículo, el presidente estadunidense le está sirviendo la mesa para ampliar su comercio internacional y su preponderancia en el mundo.
La ambigüedad de Donald Trump ha sido el escenario perfecto de maniobra para el Kremlin. Pero esta posición ambivalente también genera dudas en sus aliados estratégicos. En esta ocasión el presidente “insinuó” que, de no llegar a un acuerdo, Estados Unidos podría retirarse del tema, aunque no especificó si eso implica eliminar la ayuda económica y militar a Ucrania. Suponemos que sí. Lo que, de nueva cuenta, será una ventaja táctica para Putin.
Invisibilidad
Como el oportunista y excelente empresario que es Donald Trump, en estos momentos en que se intensifica la crisis humanitaria en Gaza (por mucho, la peor del siglo XXI), el presidente opta por no ver, no oír y no opinar.
Después de más de 50 mil muertos, la ONU alerta que en las próximas 48 horas podrían morir 14 mil bebés y niños por inanición, por el bloqueo de acceso a la ayuda humanitaria. Son dos meses en que no ha entrado ningún tipo de ayuda (alimentos, medicinas) a la Franja, ¿pero qué dice Donald Trump? Nada. Silencio absoluto frente a crímenes de lesa humanidad.
En el doble rasero moral que permea en la política, la guerra con Ucrania es un horror, mientras que la masacre de Netanyahu es derecho a la legítima defensa. Valga la analogía, mientras los migrantes latinoamericanos son deportados por cientos (sí, morenos), aplauden la llegada de “refugiados” sudafricanos quienes, casualmente, son blancos.
One Big Beautiful Bill
Al interior del país también hay debates profundamente pragmáticos. Ahora sobre el paquete fiscal que podría hipotecar el futuro económico de Estados Unidos por décadas.
El plan nombrado One Big Beautiful Bill (otro eslogan de la familia de MAGA) busca medidas tan populares, como recortar impuestos sobre propinas u horas extra e invertir más en seguridad y contra la migración. Temas que obsesionan a su base electoral. El problema radica en también querer gravar con 5% las remesas, situación que sería violatoria de múltiples acuerdos. En fin, que a Trump no le importa violar acuerdos, pisotear la ley y erigirse como el emperador de un sistema democrático.
Con el circo que hemos vivido desde el 20 de enero, resulta preocupante la forma en que se normalizó la propaganda en lugar de las propuestas y el espectáculo sobre el interés colectivo.
POST SCRIPTUM
Descanse en paz José R. Pérez, un hombre extraordinario que fue fundamental en la TV hispana en Estados Unidos. Detrás del exitoso ejecutivo de la televisión, fue un ser humano excepcional, brillante, con una calidez, solidaridad y empatía únicas. ¡Gracias por tanto!
