Barbarie
A pesar de los exhortos internacionales incluido el de Estados Unidos y las advertencias de los organismos internacionales de las consecuencias catastróficas de sus actos, el gobierno de Israel continuó con su ataque para tomar el control del área de Rafá. Justo ayer, ...
A pesar de los exhortos internacionales (incluido el de Estados Unidos) y las advertencias de los organismos internacionales de las consecuencias catastróficas de sus actos, el gobierno de Israel continuó con su ataque para tomar el control del área de Rafá. Justo ayer, el ejército israelí se apoderó del centro de esta zona fronteriza con Egipto, donde se refugian 1.5 millones de civiles tras los ataques en Gaza.
El clímax del cinismo de este conflicto se vivió el domingo pasado, cuando el ejército de Israel bombardeó un campo de refugiados en Rafá, con un saldo de más de 45 personas muertas y 250 heridos. De acuerdo con el primer ministro Benjamin Netanyahu, se trató de un “trágico accidente” y se realizará una investigación para entender qué fue lo que sucedió.
Joe Biden, Emmanuel Macron, António Guterres y decenas de líderes mundiales se mostraron horrorizados por el ataque, pero esto no parece impactar en lo más mínimo al gobierno presidido por Netanyahu. ¿Por qué le importaría al primer ministro si, a pesar de la barbarie, sus aliados, como Estados Unidos, continúan dando su apoyo incondicional al gobierno de Israel? Recordemos, hace un mes, a un Joe Biden envalentonado que aseguraba que no permitiría que utilizaran las armas provistas por el gobierno estadunidense en una ofensiva en Rafá, hoy mantiene el silencio y se conforma con la explicación de que fue “un lamentable error”.
¿Qué diría Washington si este “accidente” lo hubieran cometido las manos de Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Kim Jong-un o Ebrahim Raisi? Seguramente en estos momentos ya se estaría planeando una “intervención humanitaria” para proteger a los civiles de estos desalmados. ¿A poco no? Basta recordar el uso de las imágenes de las mujeres afganas o la población kosovar. ¿Por qué no los gazatíes? La respuesta es obvia e inmoral.
¿Por qué Benjamin Netanyahu tendría miedo de la orden de detención de la Corte Penal Internacional si más del 90% de los criminales de guerra que han sido procesados son africanos y casi ningún líder occidental o de países poderosos ha sido juzgado?
LEJOS DE UNA SOLUCIÓN
La única forma de poner fin al conflicto israelí-palestino es con la creación de un Estado palestino. En la ONU, casi el 80% de los miembros respalda la entrada de Palestina como miembro con plenos derechos.
Ayer, España, Irlanda y Noruega reconocieron formalmente a Palestina como un Estado y, con ellos, ya son 146 países miembros de la ONU quienes otorgan este reconocimiento. Desafortunadamente, casi ninguna potencia occidental se atreve a dar este paso sin el visto bueno de Israel por temor a tensar las relaciones con ese país. Ni Estados Unidos ni Gran Bretaña ni ningún miembro del G7 (las siete economías más poderosas del mundo) tienen intenciones de hacerlo. Mientras tanto, que siga la masacre y muerte por inanición de millones de palestinos y, con ello, un ciclo infinito de violencia y radicalización.
POST SCRIPTUM
¡Qué asco el ridículo de Alejandra del Moral! Semejantes personajes arruinan a México.
