América Latina, a la sombra de Trump
Donald Trump volvió a acaparar los reflectores ayer; en esta ocasión con un repaso exagerado, y plagado de mentiras, de sus supuestos logros de los últimos once meses. Por supuesto, sus aplaudidores llenaron de halagos y grandilocuencias al gran líder al estilo de: ...
Donald Trump volvió a acaparar los reflectores ayer; en esta ocasión con un repaso exagerado, y plagado de mentiras, de sus supuestos logros de los últimos once meses. Por supuesto, sus aplaudidores llenaron de halagos y grandilocuencias al gran líder al estilo de: “El mejor gabinete de la historia para el mejor presidente del mundo”.
El tema relevante de la conferencia fue la afirmación de un ataque inminente en contra de Venezuela e insinuó posibles agresiones contra Colombia. Aseguró que comenzarán con ataques por tierra y refirió que son mucho más fáciles. Fiel a su estilo, exageró los datos de muertes por sobredosis y las escaló a 200 mil, mientras continúa la polémica sobre los ataques a supuestas narcolanchas en el Caribe.
Por si no fuera suficiente, volvió a pisotear cualquier protocolo diplomático y se refirió a los supuestos narcotraficantes como “esos hijos de perra”. Gozoso siempre de generar terror con la ambigüedad, aseguró que podrá atacar a cualquier país que trafique droga a Estados Unidos (mientras, que lo más probable es que se escuchaban gritos de éxtasis de la oposición mexicana).
- FANTASMA ELECTORAL
América Latina comienza a dibujar un nuevo mapa ideológico gracias a la narrativa anticomunismo, promovida desde Washington, Bolivia, Honduras y Argentina, con un profundo vuelco a la derecha tras la amenaza de que cualquier proyecto progresista amenaza el orden. Parece que el modelo de Nayib Bukele se volvió exportable con la premisa del orden sobre cualquier orden democrático.
Mientras la tensión aumenta en la región del Caribe, Honduras dio un vuelco político electoral que representa un duro golpe para los aliados regionales de la izquierda. Todo esto en medio de la petición abierta y clara de Trump de votar por Asfura, la amenaza de recortar la ayuda estadunidense si no gana su candidato y el indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico. Clarísima la intervención extranjera en las elecciones.
El empresario Nasry Asfura y el presentador de televisión Salvador Nasralla se disputan la presidencia, mientras la candidata oficialista, Rixi Moncada, queda relegada a un muy lejano tercer lugar. En el Congreso, el golpe es más profundo aún: el Partido Libre pierde departamentos clave frente al Partido Nacional y el Liberal, que podrían redibujar el mapa institucional.
Desde la perspectiva de Washington, estos giros latinoamericanos a la derecha detienen la expansión de China en la región, que volvió uno de sus socios preferidos.
Veremos que nos depara 2026.
