Luis Rafael Herrera Estrella

Juan José Serrano

Juan José Serrano

Área común

Es posible que a usted no le resulte familiar el nombre del científico sobre quien escribo esta columna. Como introducción, bastará señalar que ya forma parte de una sociedad científica a la que pertenecieron Isaac Newton, Albert Einstein y Charles Darwin, entre otros.

Hace unos días, Andrés Mendoza, colaborador de este importante medio impreso, publicó un reportaje sobre el doctor Luis Rafael Herrera Estrella y su admisión como integrante de la Royal Society del Reino Unido (RSRU), y es precisamente a partir de esa valiosa información que deseo desarrollar esta entrega. Conviene recordar que la RSRU fue fundada en 1660 y constituye la comunidad científica más antigua y prestigiosa del mundo.

Como se ha mencionado, el ingreso del investigador mexicano a tan exclusiva academia de ciencias lo coloca junto a algunas de las mentes más brillantes de la historia de la humanidad. Además de los pensadores antes referidos, entre sus integrantes figuran Stephen Hawking, Subrahmanyan Chandrasekhar, Dorothy Hodgkin y Lise Meitner, según lo expresó sir Paul Nurse, presidente de la RSRU, al anunciar la incorporación y dar la bienvenida a los noventa nuevos miembros de dicha sociedad.

Herrera Estrella, quien se desempeña como profesor de genómica vegetal y director del Instituto Genómico de Tolerancia al Estrés Abiótico en Plantas, perteneciente a Texas Tech University, es considerado —de acuerdo con información de la propia institución— como uno de los biólogos moleculares especializados en vegetación más importantes del mundo. Ha desarrollado investigaciones relacionadas con la adaptación de los cultivos frente a amenazas ambientales, así como la manera en que las especies vegetales responden a condiciones extremas de calor, frío y sequía. Según el portal universitario, ha publicado más de 200 artículos especializados sobre la materia. La página de la universidad texana también refiere que su incorporación, en 2019, fue posible gracias a una beca de 5 millones de dólares otorgada por la oficina del gobernador de Texas para atraer a los “mejores y más brillantes investigadores” a dicha entidad.

De acuerdo con la página del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el doctor Herrera Estrella se graduó como ingeniero bioquímico en el propio IPN. Posteriormente cursó la maestría en Ciencias en el Cinvestav y obtuvo el doctorado en la Universidad Estatal de Gante, en Bélgica. Su trayectoria se ha enfocado en el desarrollo tecnológico aplicado a cultivos prioritarios para nuestro país.

En entrevista para el medio Newswise, el investigador afirmó que era “un profundo honor haber sido elegido en tan prestigiosa academia, especialmente cuando el trabajo realizado fue llevado a cabo en México, donde las condiciones para desarrollar ciencia son mucho más desafiantes que hacerlo en universidades reconocidas de Europa o Estados Unidos”. Concluyó señalando que “espera que este reconocimiento inspire a científicos jóvenes a buscar la excelencia y que comprendan que la ciencia capaz de transformar realidades puede surgir de cualquier lugar cuando la curiosidad, la creatividad y la determinación echan raíces”.

Resulta pertinente recordar que ya existen otras dos figuras científicas mexicanas que forman parte de este selecto grupo: el doctor José Sarukhán Kermez, incorporado como miembro en 2003 y primer mexicano dentro de la organización, así como la doctora Susana Magallón Puebla, admitida en 2024. Sarukhán, quien también fue rector de la UNAM, es considerado uno de los mayores especialistas en biología evolutiva y ecología en América Latina. Por su parte, las investigaciones de la doctora Magallón se concentran en el origen y diversificación de las plantas con flores, según lo destacó Infobae en marzo de 2025.

En nuestra Área común, para concluir, vale la pena recuperar una importante reflexión de John F. Kennedy: “Nuestros problemas son ocasionados por el propio hombre; por lo tanto, deben ser resueltos por el mismo hombre. Ningún desafío del destino de la humanidad va más allá de los seres humanos”.