La NFL tuvo tres días de intensa actividad. La paridad de la liga volvió a quedar de manifiesto, con cuatro de los duelos de postemporada definidos por menos de una anotación, mientras que los dos que tuvieron la mayor diferencia se definieron hasta en el último cuarto; uno de esos partidos fue el Houston vs. Pittsburgh, que finalizó con la derrota de los anfitriones, poniendo fin, así, a otra temporada decepcionante en la ciudad del acero.
La eliminación a manos de los Texanos significa que los seis veces campeones del Súper Tazón suman ya 17 temporadas sin coronarse, y 15 sin ganar el campeonato de la Conferencia Americana. Demasiados años para la orgullosa franquicia que dominó los años 70, y que durante la primera década del nuevo siglo fue un contendiente constante.
A pesar de que regularmente han calificado, las victorias en playoffs han escaseado en los últimos 15 años. Con Mike Tomlin al mando, Pittsburgh ganó cinco de sus primeros siete duelos de postemporada, incluyendo la victoria ante Arizona que significó su sexto título, y dos años más tarde volvieron a coronarse en la AFC, pero desde aquella derrota ante los Empacadores de Green Bay, únicamente han ganado tres de sus más recientes 13 duelos de playoffs, lo que llevó a cuestionar la continuidad de Tomlin.
Sin restarle méritos a que recientemente igualó al legendario Chuck Noll con la mayor cantidad de victorias en la historia de la franquicia y, además, llegó a 19 temporadas sin tener marca perdedora, los recientes fracasos en la postemporada le fueron dando fuerza a la idea de un adiós necesario para los Acereros.
Con la derrota del lunes, igualó a Marvin Lewis como los únicos coaches que han perdido siete partidos consecutivos en playoffs. La última ocasión que Pittsburgh logró un triunfo en esa instancia Barack Obama era el presidente de Estados Unidos, razón por la cual en la opinión de algunas personas pierde valor el que nunca ha terminado una campaña por debajo de .500 de efectividad.
En Pittsburgh los cambios de entrenador no son algo común, desde que Noll asumió ese puesto en 1969, solamente dos personas más han guiado al equipo: Bill Cowher y Tomlin.
Es que no sólo se trata de perder tantos juegos seguidos en playoffs, también cuenta la manera en la que ha ocurrido, ya que en todas esas derrotas ha estado por debajo en el marcador por al menos 21 puntos, y en las más recientes tres eliminaciones el marcador sumado de esos juegos es de 89 contra 37 a favor de los rivales. A esas personas que pedían un cambio se les cumplió el deseo, una de las gestiones deportivas de mayor constancia y de resultados positivos en la historia del deporte profesional en EU llegó a su fin: tras casi dos décadas al frente Tomlin dio un paso al costado, y una nueva era comenzará en Pittsburgh.
