Territorio fantasma
Existe preocupación ciudadana por la integridad del Centro SCOP, que incluye murales de Chávez Morado y O’Gorman

Juan Carlos Talavera
Vórtice
Los miembros de la iniciativa ciudadana En defensa del Centro SCOP siguen preocupados por la integridad del conjunto artístico, ubicado en Eje Central y Xola, afectado por los sismos de 2017, que hoy luce más como un territorio fantasma que podría colapsar durante el próximo terremoto, un cementerio futurista sobre bloques de concreto con murales que enfrentan la erosión implacable.
Aunado a esto, recién ha trascendido que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) solicitó 19 mdp a Hacienda para elaborar un estudio de suelo y de la construcción afectada, que concluirá en 2024, sin que se descarte su demolición, debido al riesgo que representa para peatones y vecinos.
Por esa razón, el pasado 27 de septiembre dicha agrupación –integrada por vecinos y académicos de la UNAM y del Cenidiap, como Lucila Rousset Harmony, Rocío Rosales Alvar, Esther Muñoz Pérez, Guillermina Guadarrama, Laura González Matute, Juan Bautista y Jesús I. Vega Estrada– envió una segunda carta (la primera fue omitida) a Alejandra Frausto, Lucina Jiménez y Jorge Arganis Díaz Leal, titulares de Cultura, Bellas Artes y de la SICT, para concretar una reunión presencial o virtual que permita resolver dudas a partir de cuatro puntos:
Primero, informar los detalles de la declaratoria de Monumento Artístico para el conjunto. Segundo, “la repentina y constante ocupación del antiguo espacio administrativo del Centro SCOP por contingentes policiales desde, por lo menos, el 24 de mayo pasado”. Tercero, “las informaciones publicadas, desde julio pasado, en diversos medios (atribuidas tanto a la SICT, como al Instituto para la Seguridad de las Construcciones de la CDMX), en las cuales nuevamente se plantea la posibilidad de demoler dicho conjunto, incluso los inmuebles de menor altura como el C y D”. Y cuarto, el pronunciamiento público de Icomos México sobre el estado del patrimonio
involucrado (Excélsior, 15/09/2022).
Además, la agrupación aseveró que no sólo buscan revitalizar el diálogo con las autoridades, sino favorecer el rescate de la obra pionera y de los espacios circundantes, como la Unidad Habitacional Narvarte-IMSS, la Torre de Telecomunicaciones y el gimnasio Benito Juárez.
Hace unos días, Lucina Jiménez me comentó que la declaratoria de Monumento Artístico para el Centro SCOP –que incluye los murales José Chávez Morado, Juan O’Gorman, Arturo Estrada, Rosendo Soto y Guillermo Monroy– está a dos firmas de iniciar su tramité: “Sólo nos faltan dos (firmas) y, una vez que las recibamos, el documento se trasladará a la SC federal, que lo presentará a la Consejería Jurídica de Presidencia, donde ya tienen conocimiento del asunto y saben que está por llegar”.
Además, me comentó que el proyecto “se pensó de manera integral. De hecho, hubo un momento en el que regresamos al proceso porque le faltaba un pedacito y se reformuló. Como usted sabe, el conjunto SCOP tiene muchos componentes y toda esa unificación, a cargo del Indaabin y de Comunicaciones y Transportes, tuvo éxito. Hemos cumplido con todos los procedimientos y, en ese sentido, será una declaratoria integral”.
La funcionaria no aventuró fecha para el trámite, pero dijo que, una vez emitida la declaratoria, será necesario “estar atentos al proyecto que viene trabajando la SICT, porque hay una decisión de que se convierta en un centro cultural, el diálogo está con la SC federal y tendremos que apoyar todos los procesos que se deriven”. Incluso, refirió que los murales afectados (Excélsior, 4/07/2022) ya cuentan con dictamen del Cencropam para su restauración.
Ojalá que Frausto y Jiménez programen cuanto antes la reunión con la iniciativa ciudadana y que no apuesten por llegar al final del sexenio para convertir al SCOP en una promesa de futuras campañas electorales.