Tráfico ilícito
Trump debería preocuparse por detener el flujo de armas a México.
Miles de homicidios se realizan en Estados Unidos y en México consecuencia de la producción de armas fabricadas por las principales industrias instaladas en el país del norte, que además son el origen de las ilícitas actividades como el comercio, fabricación, producción, distribución y venta de la gran diversidad de drogas como la cocaína y el fentanilo, sin dejar de lado el tráfico ilegal de personas para seguir explotándolas por medio de la migración y la trata.
Entre 200 mil y 500 mil armas de fuego ingresan de forma ilegal de Estados Unidos a México cada año, de acuerdo con lo informado en un reportaje titulado El Río de Hierro de la cadena televisiva estadunidense CBS, en el programa dominical 60 minutos.
El consumo de fentanilo es un problema, la migración a través de la frontera otro, la propagación del crimen organizado, es otro mega problema en Estados Unidos, entonces Donald Trump debería preocuparse por detener el flujo de armas del crimen organizado a México, y debe detener su origen, porque todos esos problemas son impulsados por el suministro de armas estadunidenses a los cárteles, señaló Jonathan Lowy, abogado de Estados Unidos, para el reportaje producido por la periodista Katie Kerbstat, y quien ha estado luchando contra la industria de las armas en los tribunales durante 25 años.
En este reportaje se recordó la primera captura de Ovidio Guzmán en 2019, cuando los grupos armados agredieron a civiles en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, mostrando las armas utilizadas por los miembros del crimen organizado que provenían de Estados Unidos. Además, el programa 60 Minutos retomó la entrevista al expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien conversó sobre las demandas que el gobierno mexicano está impulsando en los tribunales de Nueva York, en las que solicitan 10 mil millones de dólares por los daños que las armas estadunidenses han causado en México.
La primera demanda fue interpuesta en 2021, contra el fabricante de armas estadunidenses Smith & Wesson y uno de sus mayoristas, mientras que la segunda fue presentada un año después contra cinco tiendas de armas acusadas por el gobierno mexicano de incurrir en “prácticas comerciales, imprudentes e ilegales que abastecen a criminales peligrosos.
El consejero jurídico de la cancillería explicó que las demandas van enfocadas a estas cinco empresas, ya que consideró son las responsables de facilitar activamente el tráfico de armas de fuego que fortalecen a los cárteles de la droga y del fentanilo, además, destacó que “un cártel sin armas de fuego, es… sólo una pandilla”.
A través del testimonio de Tim Sloan, un exfuncionario de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), se cuenta que el proceso para ingresar armas de Estados Unidos a México es muy sencillo. Sloan narró que la mayoría de las armas son vendidas directamente a los traficantes o prestanombres en las tiendas de Estados Unidos, y simplemente cruzan la frontera hacia México.
Jonathan Lowy, abogado de México en la demanda y presidente de Global Action on Gun Violence, señaló en entrevista que alrededor de 90% de comerciantes de armas le vende a grupos criminales y sólo un 10% podría ser identificado. Añadió que los vendedores tienen la responsabilidad de valorar si su cliente es intermediario o un prestanombres (straw buyer) para un mercado criminal, ya que hay indicadores obvios: compra masiva de AR-15, pagos con sumas fuertes de dinero en efectivo, compradores recurrentes, entre otros. De acuerdo con Lowy, fabricantes, vendedores y distribuidores tienen conocimiento de que sus armas son utilizadas en crímenes, ya que tienen el registro de todo el historial del arma, desde dónde fue vendida y los involucrados en su venta.
El tema es que el próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice ser el mejor amigo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), que impulsa la venta indiscriminada de armas, que incluye a los jóvenes de su país, que tantos “tiroteos masivos” han realizado. ¿O no, estimado lector?
