Solidaridad
El 20 de diciembre es el Día de la Solidaridad Humana, eje fundamental de los valores universales de las relaciones entre los pueblos del siglo XXI para establecer una paz justa y duradera en todo el mundo, respetando la soberanía de todos los Estados-nación, su integridad territorial...
La Declaración del Milenio fue acordada por jefes de Estado y de gobierno el 8 de septiembre del 2000 en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, mediante la cual reafirmaron la fe en la organización y en su carta como los cimientos indispensables para lograr un mundo más pacífico, más próspero y justo.
De esta manera, refrendaron su adhesión a los propósitos y principios intemporales y universales que motivaron la fundación del organismo internacional.
Así, en 2005, decidieron proclamar el 20 de diciembre como el Día de la Solidaridad Humana, eje fundamental de los valores universales de las relaciones entre los pueblos del siglo XXI para establecer una paz justa y duradera en todo el mundo, respetando la soberanía de todos los Estados-nación, su integridad territorial e independencia política, procurando la solución de los conflictos por medios pacíficos, sujetándose al principio de no ser injerencistas en los asuntos internos de los Estados, sometiéndose a los principios de justicia consagrados en el derecho internacional, así como el derecho de libre determinación de los pueblos que siguen siendo sometidos a la dominación colonial y la ocupación extranjera.
El respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las personas, como la igualdad, sin distinciones por motivo de raza, sexo, idioma, religión y la cooperación internacional para resolver los problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario.
Así se deben garantizar los valores y principios, como el de la libertad que permite vivir a las personas con dignidad y sin opresión, injusticia, violencia y hambre; así, procurar aspirar a la igualdad frente a tanta desigualdad existente; impulsando derechos y oportunidades para todo el género humano; la tolerancia para lograr respeto mutuo en la diversidad de creencias, culturas e idiomas promoviendo una cultura de paz y diálogo entre todas las civilizaciones; el respeto al medio ambiente, cuidando los recursos naturales, evitando la extinción de las especies, cuidando las cadenas de suministro energético y alimentación, procurando mejorar hábitos y comportamientos de consumo humano, impulsando la responsabilidad común en los asuntos de desarrollo económico y social, además de fortalecer los acuerdos con base al multilateralismo para consolidar el respeto a la ley, para que los estados fortalezcan los acuerdos y convenciones internacionales contra el terrorismo internacional, control de armamentos y el desarme, ratificando el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, reimpulsar la lucha mundial contra la droga y la delincuencia transnacional en todas sus formas, incluidas la trata, el contrabando de seres humanos y el blanqueo de dinero.
Realizar esfuerzos adicionales por eliminar las armas de destrucción masiva, particularmente las nucleares, además de poner fin al tráfico ilícito de armas pequeñas y armas ligeras, así como el protocolo relativo a las minas de la Convención sobre Armas Convencionales; adherir a los Estados a la convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción; lograr erradicar la pobreza extrema y el hambre, la enseñanza primaria universal, la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, mejorar el Sistema Universal de Acceso a la Salud, combatir covid-19, el VIH/sida, el paludismo, etcétera. Reducir al mínimo las consecuencias negativas de las sanciones económicas impuestas a poblaciones inocentes.
La sustentabilidad del medio ambiente y fomentar una alianza mundial para el desarrollo sostenible, poniendo al centro a la persona y al planeta, todo esto sobre la base de una cooperación y solidaridad mundial. ¿O no?, estimado lector.
