Remesas familiares

Las remesas internacionales son transferencias de dinero de una persona o lugar, tradicionalmente enviadas por migrantes de Estados Unidos a familiares que viven en sus lugares de origen, principalmente de Puebla, Michoacán, Jalisco, Oaxaca y Guerrero. Ciertamente, son ...

Las remesas internacionales son transferencias de dinero de una persona o lugar, tradicionalmente enviadas por migrantes de Estados Unidos a familiares que viven en sus lugares de origen, principalmente de Puebla, Michoacán, Jalisco, Oaxaca y Guerrero. Ciertamente, son ganancias que los migrantes envían para solventar los gastos básicos de sus padres, hermanos, esposa e hijos..

El envío de fondos es una práctica del siglo XIX que, con el aumento de las prácticas migratorias, alcanzó en el siglo XX un desarrollo elevado, consecuencia de la modernización de las tecnologías de la información y las mejoras a los sistemas de comunicación en el mundo y, sin duda, al mayor desarrollo de la banca internacional.

La Asamblea General de la Naciones Unidas decretó el 16 de junio como el Día Internacional de las Remesas Familiares, en virtud de la importancia y trascendencia que tienen en la economía de las familias de los migrantes y al constituirse como el vínculo más directo a la distancia en su relación afectiva.

Normalmente, estas son transferencias de dinero, pudiendo ser de alimentos o medicamentos, sobre todo en países donde estos son escasos.

Sólo en 2019, más de 200 millones de trabajadores migrantes enviaron 554 mil millones de dólares a más de 800 millones de familiares en sus países de origen.

Todos los países tienen disposiciones legales para el envío de remesas, sin embargo, dichas legislaciones son flexibles por la naturaleza de éstas, en función de su origen y destino; esto es, no son gravadas con impuestos, aranceles u otras restricciones, sólo siendo observadas cuidadosamente por los sistemas financieros para evitar que las usen como fuentes de lavado de dinero o financiamiento al terrorismo.

Analistas del Banco Mundial refieren que las remesas son una potencial palanca de desarrollo económico, pues, al estar probablemente bancarizadas, los beneficiarios tienen beneficios financieros adicionales, para “el que las envía y quien las recibe”.

El Banco de México informó que el 99.56% de las remesas llegaron mediante transferencias electrónicas, registrando un aumento de 20.9% en los primeros dos meses del año 2021.

Las 1.8 millones de familias que las reciben en nuestro país observaron un ingreso acumulado de 6 mil 741 millones de dólares, equivalente a una remesa promedio de 347 dólares para cada hogar, cantidad superior a 322 dólares que recibieron en los meses anteriores.

Los analistas de BBVA publicaron un informe especial, donde destacan que nuestro país fue uno de los cinco en América Latina que han registrado incremento de dos dígitos en el flujo de remesas: Guatemala, un 16.7%; El Salvador, 13%; República Dominicana, 26.7%, y Colombia, 15.4 por ciento.

Sin duda, la reactivación económica del vecino país ha sido la causa que ha permitido que el empleo de la población hispana o latina se haya recuperado gradualmente desde el inicio de la crisis por covid-19, incluso a un ritmo más rápido que el promedio nacional de su país.

Ciertamente, las remesas que llegan de Estados Unidos han compensado la crisis económica que la pandemia provocó en nuestro país. El cierre de negocios y la quiebra de empresas produjeron desempleo, la baja en el turismo afectó líneas áreas, hoteles, agencias de viajes, arrendadoras de autos, etcétera.

De mantenerse las condiciones actuales de recuperación en el vecino país, los analistas financieros estiman que las remesas a México para 2021 crecerán entre un 7 y 10%, para ubicarse en un monto cercano a los 43 mil 450 millones de dólares, beneficiando al consumo nacional. Sin duda, los llamados migradólares o migraeuros resuelven problemas económicos y sociales en todo el mundo, ¿o no, estimado lector?

Temas: