Productores

El pasado fin de semana, el presidente López Obrador, en el estado de Zacatecas, realizó una evaluación a los programas de Bienestar Social de su administración que ayudan a la gente, mayoritariamente de ingresos económicos bajos. No es casual que eligiera Zacatecas, pues es sede de Segalmex, que garantiza el abasto oportuno de alimentos de la canasta básica a los mexicanos.

El campo mexicano y los pequeños productores, incluidos los de temporal, padecieron los efectos del TLC; desistieron de cultivar sus tierras por ausencia de estímulos económicos rentables, migrando a las grandes ciudades o al sueño americano para lograr ingresos que ayudaran al sostenimiento de sus familias, ahí están los casi 40 mil millones de dólares de remesas que llegan al país, en consecuencia, nos volvimos dependientes de las importaciones de granos y alimentos.

Afortunadamente, disminuyó notablemente el abandono del gobierno federal.

El pasado fin de semana, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el estado de Zacatecas, realizó una evaluación a los programas de Bienestar Social de su administración que ayudan a la gente, mayoritariamente de ingresos económicos bajos.

No es casual que eligiera Zacatecas, pues es sede de la empresa del Estado mexicano Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), de reciente creación, que garantiza el abasto oportuno de alimentos de la canasta básica a los mexicanos.

Leche, maíz, frijol y trigo panificable son sólo algunos alimentos que, mediante el programa Precios de Garantía, asegura que las cosechas de los pequeños y medianos agricultores del campo reciban un pago justo por sus productos, elevando su nivel de vida al mejorar sus ingresos económicos. Además, al incentivar la producción de alimentos, se logra la tan anhelada autosuficiencia alimentaria. Ignacio Ovalle Fernández, su director, informó: se han destinado seis mil quinientos millones de pesos para apoyar a 94 mil pequeños productores de maíz y frijol; a través de Liconsa se ha adquirido leche de nueve mil productores, 37 mil productores de trigo; tres mil de arroz y 26 mil medianos agricultores de maíz han recibido incentivos por arriba de los cinco mil 600 millones de pesos. Gracias a ello, se ha regulado el precio de compra a los productores, se han disminuido las importaciones, aportando recursos para la mejora tecnológica en procesos productivos, incrementando la producción de arroz en 7% y la de trigo panificable en 15.5 por ciento. Ovalle Fernández informó que los granos, como el maíz y el frijol, acopiados por Segalmex, tienen como destino las tiendas de Organización Popular Diconsa, que proveen la canasta básica a 25 millones de personas, instaladas en las regiones y comunidades del país con población preponderantemente de ingresos magros.

Con respecto al apoyo emergente con grano de frijol a los productores afectados por la sequía en los estados de Zacatecas, Durango, Chihuahua, San Luis Potosí, Tamaulipas y Guanajuato, se distribuyeron nueve mil toneladas de granos en auxilio a 22 mil productores, con el programa de préstamo de frijol Kilo por Kilo.

El programa de fertilizantes para el bienestar que implementó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural es Segalmex, que recibe el insumo, lo almacena y distribuye a los 56 mil productores beneficiarios de Morelos, Puebla y Tlaxcala; destacando la entrega gratuita de 160 mil toneladas a 340 mil productores de Guerrero.

Ciertamente, esta institución entrega directamente los recursos a los pequeños y medianos productores, evitando así el coyotaje y el intermediarismo.

El presidente López Obrador expresó: “Antes existieron programas de apoyo al campo; con pocos recursos, de bajo impacto social y llenos de corrupción que sólo beneficiaban a los grandes detentadores de la tierra” y destacó que “ahora se favorece a ‘los de abajo’, a diferencia de sus antecesores, que sólo rescataban a las grandes empresas, a los bancos y corporaciones financieras, con la justificación de evitar el colapso de la economía nacional. Así, monumentales deudas privadas las convirtieron en deuda pública, recordemos el Fobaproa, que, por cierto, tardaremos varias décadas en pagar”. …tiene razón AMLO. ¿O no, estimado lector?

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