Olegario Vázquez Raña

Su compromiso con la educación y la formación profesional fue evidente.

Olegario Vázquez Raña nació en México, hijo de emigrantes gallegos, Venancio Vázquez y María Raña, quienes llegaron a México buscando mejores oportunidades. La familia comenzó con una mueblería en la colonia Guerrero de la Ciudad de México. Con el tiempo, su trabajo duro y visión emprendedora llevaron a la creación de Grupo Empresarial Angeles. Olegario se convirtió en un referente empresarial y dejó un legado importante en México.

Don Olegario y familia provienen de la cultura del esfuerzo en México, al construir un imperio empresarial que incluye hospitales, hoteles, bancos y medios de comunicación, siendo un claro ejemplo de cómo la perseverancia y visión pueden transformar una vida y un país.

Tuvo una destacada trayectoria en el deporte, especialmente en tiro deportivo. Participó en cuatro Juegos Olímpicos entre 1964 y 1976. Además, fue presidente de la Federación Internacional de Tiro Deportivo y vicepresidente de la Confederación Deportiva Mexicana. Su amor por el deporte también lo llevó a apoyar e impulsar a otros atletas mexicanos.

Conocido por su lado humano y filantrópico, fue presidente de la Cruz Roja Mexicana, donde demostró su compromiso con el bienestar social, hombre generoso, apoyó causas sociales. Su liderazgo en la Cruz Roja Mexicana durante muchos años le ha sido útil a millones de mexicanos que han sufrido accidentes viales, naturales, evacuaciones, atención grupos vulnerables y las tradicionales campañas de vacunación.

Don Olegario, a través de su empresa Grupo Angeles, creó importantes iniciativas filantrópicas, impulsó la creación de hospitales de alta calidad para brindar atención médica a la comunidad y cómo olvidar su gran contribución en la lucha “todos contra el covid”, apoyando al gobierno federal, ante el colapso de los hospitales públicos, mediante un convenio que Olegario Vázquez Aldir suscribió en Palacio Nacional con el presidente López Obrador, y de esta manera miles de camas de hospitales privados y de hoteles de toda la comunidad gallega atendieron a miles de enfermos y a cientos de médicos que agotados llegaban a descansar, darse un baño de agua caliente y a alimentarse para recuperar energía y regresar a atender la emergencia médica.

Olegario Vázquez Raña apoyó a diversas instituciones educativas, incluyendo a la Universidad La Salle y su facultad de medicina. Su compromiso con la educación y la formación profesional fue evidente, pues siempre ayudó con donaciones y becas.

Don Olegario se destacó por ser un empresario comprometido con sus obligaciones fiscales. Él mismo solía señalar que siempre pagaba puntualmente sus impuestos, sirviendo de ejemplo para otros empresarios. Su transparencia y cumplimiento en este aspecto contribuyeron a su reputación como un empresario ético y responsable. Además, fue un firme defensor de la justicia y la seguridad.

Como presidente del Consejo Ciudadano de Procuración de Justicia trabajó para fortalecer el Estado de derecho en México. Su participación fue clave en la promoción de la colaboración entre sociedad y gobierno para combatir la delincuencia. Su legado en este ámbito fue una prueba de su compromiso con una sociedad más justa y segura.

El señor Vázquez Raña valoró mucho la amistad. Era conocido por ser leal y generoso con sus amigos, manteniendo relaciones personales muy cercanas, valoraba profundamente a su familia. El Grupo Angeles lleva ese nombre en honor a su esposa, doña María de los Ángeles. Sus hijos –Olegario, María de los Ángeles y Mónica– y sus nietos eran su orgullo. También tenía un cariño especial por sus yernos y nuera. La importancia de la familia en su vida fue evidente en su legado y relaciones personales.

Su dedicación a la familia es recordada con cariño por la gran multiplicidad de amistades que acudimos a su domicilio a mostrar nuestras condolencias. Su legado familiar sigue y seguirá siendo una fuente de inspiración para quienes le tuvimos aprecio. ¿O no, estimado lector?

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