Esclavitud
Los esclavos podían ser hombres y mujeres adultos, incluidos niños, habitualmente eran capturados como si fuesen animales por comerciantes o gobernantes africanos que los vendían a los mercenarios europeos.
La esclavitud existió en numerosos lugares y momentos de la historia. Comúnmente fue en la base del sistema económico de varias sociedades; el esclavismo como sistema económico fue característico de la vieja Grecia y de Roma, en la edad antigua, y de las plantaciones de algunas regiones de América durante la época colonial y los primeros años de la época independiente.
Actualmente, la esclavitud es un acto ilegal e indigno que viola los derechos fundamentales e inalienables de las personas, es considerada un delito de lesa humanidad, abolida en el siglo XIX en la mayor parte del mundo. Las antiguas leyes y costumbres consideraban que un esclavo constituía legalmente una propiedad de otra persona. El poder del dueño sobre los esclavos era frecuentemente ilimitado; los dueños podían revender, liberar o hasta matar a sus esclavos sin restricción legal alguna.
Los esclavos eran comprados por europeos o criollos a los comerciantes o traficantes de esclavos, generalmente en subastas que solían tener lugar en mercados o plazas públicas. Estos traficantes mantenían un “comercio triangular” por el que empleaban recursos europeos para comprar esclavos en África y luego venderlos en América a cambio de materias primas con las que regresaban para reiniciar el ciclo, según la enciclopedia Humanidades.
Los esclavos podían ser hombres y mujeres adultos, incluidos niños, habitualmente eran capturados como si fuesen animales por comerciantes o gobernantes africanos que los vendían a los mercenarios europeos, quienes los trasladaban a través del Atlántico hacia el continente americano para ser vendidos, generalmente a los latifundistas necesitados de mano de obra. Así se desarrolló la economía de Estados Unidos, nuestro vecino país del norte con el que compartimos cientos de kilómetros de frontera —por cierto, la abolición de la esclavitud les significó la división interna de sus 12 colonias, pues en 1803 el compromiso de Misuri como un estado esclavista, con la incorporación de sus legisladores a la fracción esclavista, les dio la mayoría en el Congreso, trazándose una línea a la altura del paralelo 36” que dividió a los estados libres en el norte de los estados esclavistas en el sur.
Así, en 1865, la guerra civil les estalló con Jefferson Davis como su presidente y posteriormente lo sucedió Abraham Lincoln, quien constituyó el ejército del norte para luchar por las ideas antiesclavistas de su Partido Republicano, provocando el disgusto de los sureños. Cuatro años de conflicto para abolir la institución de la esclavitud en todo ese país e instalar una enmienda a su constitución para liberar a los esclavos y garantizar protección por igual ante la ley para los ciudadanos estadunidenses y otorgar a los hombres de color el derecho a votar.
Cuando se habla de esclavitud, automáticamente se dice que la misma ya fue abolida, pero en 2024 la esclavitud aún persiste. En el mundo, la esclavitud moderna se da en casi todos los países y atraviesa líneas étnicas, culturales y religiosas.
Según el informe GSI (Índice Global de Esclavitud), en la actualidad, más de 40 millones de personas viven bajo esta condición de “esclavos modernos” por las consecuencias de un sistema imperfecto, injusto y cruel. Ésta se da a través de la explotación inmisericorde que obliga a las personas a trabajar en condiciones infrahumanas sin que puedan negarse debido a la coerción. Las amenazas o el abuso de poder siempre lucrando a costa de su trabajo y sin condiciones laborales. La pobreza vuelve más vulnerables a las personas que la sufren. Como el trabajo en servidumbre, el forzoso, la explotación sexual, la trata de personas, el trabajo infantil, que se diferencia del matrimonio infantil y forzado, y su reclutamiento en conflictos armados. Terrible daño que ocasiona en las personas. ¿O no?, estimado lector.
