Elecciones (I)

El año 2024 será un año cargado de elecciones en los cinco continentes. De acuerdo con el Center for American Progress, más de 2,000 millones de votantes en 50 países irán a las urnas para elegir a su jefe de Estado, en un número récord de elecciones en todo el ...

El año 2024 será un año cargado de elecciones en los cinco continentes. De acuerdo con el Center for American Progress, más de 2,000 millones de votantes en 50 países irán a las urnas para elegir a su jefe de Estado, en un número récord de elecciones en todo el mundo. Algunos de los países que tendrán elecciones incluyen Estados Unidos, México, Rusia, Ucrania, entre otros.

En enero, las elecciones presidenciales en Taiwán abrieron nuevas tensiones con China. En la India se espera que el primer ministro, Narendra Modi, avance hacia un inusual tercer mandato en la democracia más grande del mundo. Y las elecciones rusas serán una formalidad, en las que Vladimir Putin buscará conservar el poder hasta 2030, incluso en medio de las crecientes pérdidas militares en Ucrania.

La lista se amplía donde se realizarán elecciones parlamentarias y las nacionales, son 70 países, equivalentes al 49% de la población global, la mitad del planeta. Significa que 3,700 millones de personas podrán votar, informó el periódico británico The Guardian.

Además, se llevarán a cabo las próximas elecciones al Parlamento Europeo, que representan la mayor elección transnacional del mundo, convocando a más de 400 millones de europeos de los 27 Estados miembros, según CNN en Español.

Estas elecciones podrían definir el futuro del planeta y la humanidad para el próximo periodo.

Sin embargo, el resultado y éxito del acopio de votos en las urnas está colgado de alfileres, pues la confianza en las instituciones gubernamentales, ya sean nacionales o supranacionales, como la Unión Europea, no han logrado la eficacia y resultados esperados, dando paso a nacionalismos y populismos de derecha o izquierda e, incluso, guerras fratricidas.

La integración europea ha trasladado algunas competencias que solían ejercer los gobiernos nacionales a instituciones comunes con poder de decisión. Esto ha vaciado el contenido en la política nacional, ya que más decisiones políticas se toman en el ámbito de la Unión Europea o se trasladan a órganos tecnocráticos.

La confianza en la UE y en los gobiernos nacionales ha disminuido debido a la percepción de que los ciudadanos han tenido muy poco qué decir en las decisiones políticas.

La desconfianza en los partidos políticos ha generado baja participación de los ciudadanos en las últimas décadas; por ejemplo, la juventud enfrenta desafíos al no sentirse conectada con los partidos políticos.

Estos han sido criticados por su incapacidad para responder a los desafíos derivados de nuevas demandas y actitudes de las sociedades democráticas contemporáneas, lo que ha llevado a una percepción de pérdida de importancia de los partidos políticos.

El abuso de autoridad o de poder, especialmente por parte de los funcionarios de mayor rango, afecta negativamente el desempeño y el éxito de una nación.

Los problemas geopolíticos actuales incluyen el cambio de un mundo unipolar a uno más multipolar, la creciente influencia de las empresas en la política mundial y la transición de la guerra convencional a la guerra híbrida.

Más de 700 millones de personas, que son 10% de la población mundial, aún viven en situación de extrema pobreza, que aumentó debido a los efectos persistentes de la pandemia de covid-19, la guerra en Ucrania y el aumento de la inflación, señala el Banco Mundial.

La desigualdad económica es una profunda huella que está arrebatando los derechos básicos a la ciudadanía mundial. Los movimientos migratorios, antes aceptados, ahora se tornan una carga que suprime posibilidades de empleo a los pobladores originarios.

La seguridad de las personas de estar libres de todo daño, amenaza, peligro o riesgo sigue siendo una asignatura pendiente. La brecha económica entre ricos y pobres es un problema global que ha sido objeto de debate durante mucho tiempo. Las clases medias (en extinción) enfrentan desafíos significativos, especialmente en términos de inflación y desempleo. Lo que presagia un panorama complicado y poco alentador. ¿O no?, estimado lector.

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