Asilos
Marcelo Ebrard, diplomático de profesión y grado académico, ha desplegadosus capacidades culturalesy equipamiento político para sorteary dar cauce a conflictos que, en manos inexpertas, se hubieran convertidoen verdaderos dolores de cabeza parael presidente López Obrador; asuntos como el T-MEC, los flujos migratorios,el narcotráfico o el golpe de Estadoa Evo Morales, en Bolivia, han reclamado todas sus habilidades profesionales.
La diplomacia es una profesión cuyo objetivo es representar y velar por los intereses del Estado y de su nación en relación a otro Estado u organismo internacional.
Así, el canciller Marcelo Ebrard, diplomático de profesión y grado académico, ha desplegado sus capacidades culturales y equipamiento político para sortear y dar cauce a conflictos que, en manos inexpertas, se hubieran convertido en verdaderos dolores de cabeza para el presidente Andrés Manuel López Obrador; asuntos como el T-MEC, los flujos migratorios, el narcotráfico y sus consecuencias recientes, como el culiacanazo, la comunidad LeBarón o el golpe de Estado a Evo Morales, en Bolivia, han reclamado todas sus habilidades profesionales para fijar la posición política digna y justa de nuestro país frente al mundo, y darle salidas institucionales a tan controversiales temas.
Evo Morales, ¡nos guste o no!, técnicamente sigue siendo el presidente de Bolivia, y su renuncia al cargo fue para evitar ser detenido y asesinado por la junta militar de su país. Su pecado: pretender reelegirse.
El canciller Marcelo Ebrard, a nombre del gobierno de la República, siguiendo nuestra tradición histórica de asilo político, le ofreció solidaridad y protección para la salvaguarda de su vida y de su integridad física, así como la de sus colaboradores, asilados en la embajada mexicana en Bolivia.
El secretario Ebrard recordó que “el otorgamiento de asilo es un derecho soberano del Estado mexicano, que va acorde con sus principios normativos en política exterior para proteger los derechos humanos y respetar la autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de las controversias y la no intervención”. Sustentada en el convencionalismo internacional de dos acuerdos marco: la Convención sobre Asilo de La Habana de 1928 y la Convención sobre Asilo Diplomático, firmada en Caracas en 1954, que nos permite nuestra Constitución Política.
A manera de ejemplo:
En febrero de 1875, a bordo del City of Mérida, el político y poeta José Martí llegó a México para pasar su primer exilio. El también filósofo y periodista vivió la Reforma de Juárez, donde separó la Iglesia del Estado, situación que le recordó su deportación de España, pues la Corona lo acusó de apostasía y por sus posturas contra el régimen colonialista.
El político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre, encarcelado al oponerse a la dictadura de Augusto Leguía, tras una huelga de hambre, salió de prisión y se exilió en México entre 1923 y 1930. En territorio mexicano, Haya de la Torre, educado en las universidades de Lima y de Londres, se desempeñó como secretario de José Vasconcelos, quien, entre 1921 y 1924, fue secretario de Educación, impulsando una ambiciosa reforma educativa inédita en el país. Durante su exilio mexicano fundó la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), partido político con ideología nacionalista y antiimperialista que le permitió impulsar luchas políticas que, al regresar a su país, lo llevaron a la cárcel. Fue presidente del Parlamento Peruano, muriendo poco después. El APRA llegó al poder en 1985 con Alan García y de nuevo en 2006.
En 1939, el presidente Lázaro Cárdenas recibió a miles de españoles exiliados por la Guerra Civil de 1936 del golpista general Francisco Franco, quien gobernó la Península Ibérica tres décadas; fundando instituciones educativas como El Colegio de México.
En 1973, Salvador Allende, presidente de Chile, sufrió un golpe de Estado por parte del general Augusto Pinochet, asesinándolo en el Palacio de la Moneda. Fue el presidente Echeverría quien le abrió las puertas a cientos de chilenos que ahora son académicos de universidades, incluida la UNAM. A Evo le aplicaron “La Teoría de las Tres Es” … “Encierro, Entierro o Exilio”, típica de los regímenes autoritarios, ¿o no, estimado lector?
