Escribir

Acaba de salir un nuevo libro de Murakami: De qué hablo cuando hablo de escribir Tusquets2017. Me gustan mucho las novelas y cuentos de Murakami, pero, además, siempre me ha interesado saber el método, costumbres y herramientas que tiene un escritor para llevar a cabo su ...

Acaba de salir un nuevo libro de Murakami: De qué hablo cuando hablo de escribir (Tusquets-2017). Me gustan mucho las novelas y cuentos de Murakami, pero, además, siempre me ha interesado saber el método, costumbres y herramientas que tiene un escritor para llevar a cabo su oficio. Nunca sé si alguna de esas formas de abordar la escritura me pueden servir, aun cuando el escritor no me guste, hay algo que me da perspectiva con la forma en que escribo yo. Con más razón me sirven cuando conozco la obra del escritor y lo admiro. 

Había leído entrevistas donde el escritor japonés hablaba un poco de su forma de abordar una novela. Pero era poca información. En el otro libro que tiene el título muy parecido a éste, De qué hablo cuando hablo de correr, cuenta de lo importante que es para él correr todos los días para mantenerse sano y obtener fuerzas para acometer la tarea de escribir una novela larga. Compara los maratones con sus novelas larguísimas y cree firmemente que hay una relación directa entre su salud y su creatividad. Me gustaba correr hace unos años, pero me lastimé. Supongo que no lo hacía bien, tendría que acercarme a un experto para volver a hacerlo y aplicar (o intentar) lo que recomienda Murakami en ese libro. Aunque en realidad no recomienda nada, eso siempre lo deja muy claro, sólo habla de lo que le sirve a él.

Me gusta Zen en el arte de escribir, de Ray Bradbury, y Mientras escribo, de Stephen King. Por lo que dice la contraportada, éste es “ese” tipo de libro: “Haruki Murakami encarna el prototipo de escritor solitario y reservado; se considera extremadamente tímido y siempre ha subrayado que le incomoda hablar de sí mismo, de su vida privada y de su visión del mundo. Sin embargo, el autor ha roto ese silencio para compartir con sus lectores su experiencia como escritor y como lector (...) Murakami reflexiona en estas páginas sobre literatura, la imaginación, los premios literarios y sobre la —en ocasiones controvertida— figura del escritor. Además, aporta ideas y sugerencias para todos los que se han enfrentado en alguna ocasión al reto de escribir: ¿qué narrar?, ¿cómo preparar una trama?, ¿qué hábitos y rituales sigue él mismo?”

Murakami considera que cualquiera puede escribir una novela. No es tan difícil, dice. Lo único que hay que hacer es sentarse a escribirla. Se necesita, eso sí, saber redactar y, por lo que dice, la mayoría de los japoneses pueden hacerlo. Dice que no se necesita ser muy inteligente para ser escritor, de hecho, si la persona es demasiado inteligente, tal vez no le interese ser escritor, porque éste es un trabajo que toma tiempo. Hay que sentarse horas y horas para plasmar una idea en cientos de páginas. Alguien muy inteligente querría hacerlo mucho más rápido. Lo difícil es mantenerse. Cualquiera puede escribir una novela, pero no todos pueden mantenerse durante más de 35 años escribiendo como él lo ha hecho. Lo que se necesita, antes que cualquier cosa, es ambición.

Se levanta temprano y trabaja cinco o seis horas, hasta completar diez páginas diarias. En seis meses escribiendo diario obtiene mil 800 páginas, que fue la primera versión de Kafka en la orilla. Descansa una semana y empieza la segunda versión, y así se la pasa varios meses más, revisando, puliendo. Y luego se lo da a su esposa para que lo lea y le dé comentarios. Luego a su editor. Aunque no le gusten los comentarios de otra gente, les hace caso. Murakami cree que cualquier texto puede mejorarse siempre.

¿Les cuento más o con eso tienen? Parece que lo único que sirve es escribir. Sentarse y hacerlo. Trabajar. ¿Cómo lograrlo? Con la ambición. Ésa es la fuerza que crea las grandes historias. Murakami dice que no es tan difícil, así que, ¿ustedes ya escribieron su primera novela?

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