Sheinbaum busca contener inflación; ¿el Banxico se equivocó?

José Yuste

José Yuste

Activo empresarial

La Presidenta está preocupada por la inflación. Hace bien. El peor escenario que podríamos tener es el de un crecimiento bajo, pero con inflación elevada. La inflación es el peor impuesto para los trabajadores y evita la inversión al no tener estabilidad financiera. 

Incluso, la presidenta Claudia Sheinbaum envió el mensaje, desde su mañanera, de que está llegando a acuerdos con gasolineros, con la cadena maíz-tortilla, con jitomateros, con las tiendas de autoservicio para refrendar el Pacic con una canasta básica a 910 pesos.

RECORDARON INFLACIONES MÁS ALTAS DE 2017 Y 2022

Para ello, se recargó en el secretario de Hacienda, Edgar Amador, y en el subsecretario de Ingresos, Carlos Lerma, quien recordó que la inflación obtenida en el año 2017 fue de 6.77% anual, por el gasolinazo y los precios internacionales de crudo. O también la de 2022, por la guerra entre Rusia-Ucrania, afectando fertilizantes y granos básicos.

“La inflación está contenida”, dice la Presidenta, al referirse a que no ha salido del rango histórico.

Aunque, debemos decirlo, la inflación está en 4.59%, por encima del rango permitido por el Banco de México a lo máximo, 4% anual.

ACUERDO CON GASOLINEROS: MAGNA Y DIÉSEL

Sin embargo, el gobierno federal hace de su parte. Está preocupado para evitar un rebrote inflacionario. Y entró en acción. Con los gasolineros, a regañadientes, pero les pide un esfuerzo por no elevar el margen de ganancia y ofrecer la gasolina Magna (la más consumida) en 24 pesos el litro. El diésel en 28 pesos el litro (ha estado en 30 pesos). Y el gobierno está subsidiando más de 80% del impuesto en el diésel y casi 30% del impuesto en la gasolina.

REFRENDAN PACIC: 910 PESOS EN 24 PRODUCTOS

Con las tiendas de autoservicio, la ANTAD, refrendó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), una canasta popular de 24 productos por 910 pesos.

CADENA MAÍZ-TORTILLA, PIDEN NO ELEVAR PRECIO

También se platicó con la cadena maíz-tortilla, donde se pidió no elevar el precio de la tortilla, pues el costo de su principal insumo, el maíz, no ha subido. Sin embargo, algunas asociaciones de tortillerías consideran que los demás costos sí están presionando al alza: luz, gas, salarios, competencia desleal con informales, cobros de derecho de piso.

BANXICO, EN ESE CONTEXTO, BAJÓ LA TASA

El gobierno hace lo que puede para contener la inflación. Sabemos que valdría la pena ver sector por sector, porque hay costos que se van acumulando. Pero, por lo pronto, se evita un choque inflacionario desde el gobierno.

En ese contexto, la más reciente decisión tomada por el Banco de México en su reunión de política monetaria es todavía más controvertida.

El Banco de México —que tiene por mandato constitucional de preservar el valor adquisitivo de la moneda bajando la inflación—, a pesar de ver este choque inflacionario, decidió bajar su tasa de interés, de 7% a 6.75 por ciento. Cuando debió haber sido al contrario. 

La tasa de interés de referencia es el instrumento clave de la política monetaria, donde, al tener una tasa elevada, no va a reducir el precio del jitomate o del limón, pero sí va a frenar una inercia inflacionaria, deteniendo el crédito y los financiamientos. Y es precisamente la inercia inflacionaria la que el gobierno federal está tratando de contener.

BANXICO AUTÓNOMO, PERO NECESITA CAUTELA

El Banco de México sigue siendo una institución respetada. Su Junta de Gobierno tiene gente profesional, comenzando por la misma gobernadora, Victoria Rodríguez Ceja, o los subgobernadores Omar Mejía y Gabriel Cuadra, quienes votaron a favor de bajar la tasa de interés (en cambio, Galia Borja y Jonathan Heath preferían dejarla en 7% al ver las presiones inflacionarias).

El banco central sigue siendo autónomo del gobierno federal, pero varios analistas le piden cautela en sus próximas decisiones para generar expectativas de que la inflación sí va a bajar.

El Banco de México ha venido postergando su meta inflacionaria de 3 por ciento. Algunos economistas en jefe de casas de análisis, como Sergio Kurczyn, director de análisis de Banamex, señalan que ello le ha restado credibilidad al banco central, donde el mercado ya no cree que va a lograr 3% de inflación, sino que está conforme con 4% de la inflación anual. Por lo pronto, el que sí se ve preocupado por bajar la inflación es el gobierno federal de la presidenta Sheinbaum.