Samuel García, del enojo con la FIFA al Mundial más norteño

José Yuste

José Yuste

Activo empresarial

Se podrán decir muchas cosas de Samuel García, pero de que el gobernador de Nuevo León sabe aprovechar las oportunidades, las sabe aprovechar.

EL NARANJA Y EL ENOJO CON LA FIFA

Su enojo con la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) fue conocido. Siendo un gobernador con tinte empresarial y político, Samuel García siguió el mismo modelo de la FIFA, sólo que a nivel local. Buscó patrocinios para el Mundial en Nuevo León. Incluso Uber Eats participó en serio con el patrocinio local.

Por el lado político, Samuel García trató de hacer lo que Clara Brugada intentó en la capital y fue duramente criticada: pintar todo del color de su partido político, bueno, y también con el ajolote.

Samuel García quería pintar todo naranja: bardas, puentes, calles, columnas, Fan Fest, al fin y al cabo, el naranja es el color de su partido político, Movimiento Ciudadano. De ahí vino su encontronazo con Jurgen Mainka, representante de la FIFA, quien argumentaba que los contratos de la FIFA con Nuevo León decían otra cosa.

Incluso tuvo que intervenir el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, bajo la operación política de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la representante del gobierno con la FIFA, Gaby Cuevas.

APROVECHA EL PERFIL ALTO DEL MUNDIAL

Al final, Samuel García cedió espacios. Y, aun así, el naranja se quedó en varias bardas, pasillos y columnas tanto del Fan Fest como del Corredor Verde Santa Lucía.

Samuel tiene aspiraciones políticas. Desde luego, quiere ser presidente. Pero tiene toques empresariales. Al saber que uno de los equipos que iban a estar en Nuevo León iba a ser la Selección de Japón, fue al país asiático. Hizo relaciones diplomáticas, empresariales y promovió su estado y, de paso, a sí mismo. En la Ciudad de México vimos a la presidenta Sheinbaum de perfil bajo en la inauguración del Mundial y, en lugar de estar en el Estadio Ciudad de México, se fue a verlo al Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero. Estuvo acompañada de Clara Brugada. Ni la Presidenta ni la jefa de Gobierno estuvieron en el estadio y ni siquiera en el Fan Fest del Zócalo.

En cambio, vimos a Samuel García en plan grande, con reflectores, en el partido de inauguración del Mundial, junto con Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, y desde luego, con Gianni Infantino, el mandamás de la FIFA. Incluso le regaló un sombrero regio a Infantino con un jersey oficial de la Selección Mexicana con su nombre. Y claro que no podía faltar al partido inaugural en Monterrey, de Túnez contra Suecia. Samuel García ha aprovechado hasta el último momento el Mundial. Incluso bautizó el evento en Monterrey como “El Mundial más norteño”.

SUS HOST CITY SUPPORTERS

Levantó a los patrocinadores locales, como sus Host City Supporters. Ahí encontramos a la marca de pinturas regias Berel, también a Uber Eats, a Arca Continental/Coca-Cola, Tribus de Fuego (dedicada a promover la carne asada regia), Farmacias Similares y Adidas. Samuel García tomó en serio el Mundial, tanto para la promoción empresarial y de su estado como para su persona. Tiene ambición política, desde luego. Y siguió el mismo esquema de la FIFA en patrocinios, al fin y al cabo, es la cultura empresarial regia.

NO HAY GOBERNADOR SIN SUERTE: PARTIDO MIL EN MONTERREY

Y, debemos decirlo, el gobernador de Nuevo León corre con suerte porque el partido número mil del Mundial se jugará en Monterrey el próximo 20 de junio y será entre Japón, que resultó una verdadera revelación futbolera, y Túnez, que viene con buena selección, pero habiendo perdido de manera estrepitosa contra Suecia. Samuel García aprovecha al 100% el Mundial más norteño.

SHEINBAUM A FIFA: REFLEXIONAR EN LO CARO DE LOS BOLETOS

La presidenta Sheinbaum llamó a la FIFA a reflexionar en lo alto de los boletos para ir a los estadios y ver el Mundial. En la Ciudad de México han estado, de los más baratos, en 30 mil pesos. La FIFA ha logrado casi lo imposible: hacer elitista el deporte más popular del mundo. Quien puede pagar, lo hace con mucho esfuerzo y logra ir a los estadios. Los demás van al Fan Fest. ¿Pero no podrían haber reservado boletos para escuelas públicas? ¿O poner a disposición tickets más económicos para quienes suelen ir a los estadios? La FIFA tiene un modelo de negocios que trabaja como relojito con base en la rentabilidad, más que en el acercamiento del futbol a la gente.