Hay un funcionario del gobierno federal que prefiere no sentarse con los banqueros. Llama la atención. El mismo secretario de Hacienda, Edgar Amador, revisa con los banqueros la agenda para evitar lavado de dinero, los avances en la digitalización para dejar de usar dinero en efectivo y, desde luego, el financiamiento para créditos y crecimiento. La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, los ve en sus reuniones de comité de asociados. El presidente de la CNBV, Ángel Cabrera, los tiene en su agenda permanentemente.
OCTAVIO ROMERO NO LOS VE
Pero hay un funcionario que está lejos de esos mundanos problemas financieros de la economía mexicana. Le piden cita y no les hace caso.
El único pequeño problema es lo que está en juego, nada menos que la friolera de 57 mil millones de pesos de créditos.
Es una suma importante para saber qué está pasando. Pero en la banca comercial no saben ¡de sus propios créditos otorgados! Quien mantiene el ostracismo en la información, que no quiere ver a nadie de la banca y, al parecer, tampoco rendirles cuentas, es el director de Infonavit, Octavio Romero Oropeza, exdirector de Pemex (que al gobierno le está costando mucho levantar, después de su gestión).
Y CARTERA VENCIDA DE 21%
En el Infonavit, Romero Oropeza tiene créditos con la banca comercial por 57 mil millones de pesos. Son créditos compartidos entre el Infonavit y la banca comercial. Pero… la banca comercial no tiene idea de cómo va su propia cartera.
El tema es preocupante. Se logró conocer la altísima cartera vencida de esos créditos, de 21%, cuando una cartera vencida en préstamos hipotecarios no rebasa del 5%. En la Asociación de Bancos de México no tienen idea de lo que está pasando en el Infonavit. Han solicitado citas y citas, y nada. Es el sello de Romero Oropeza, quien desde el inicio de la actual administración tuvo el cambio de la ley del instituto para darle mayor decisión a la dirección pasando por encima de los otros dos poderes del Infonavit, el empresarial y el de los trabajadores. Dejando atrás la participación tripartita, el director del Infonavit también aprovechó para dejar atrás el modelo anterior, el de contratar empresas constructoras, y regresó al método de construirlas otra vez, cuando ese esquema puso en aprietos hace décadas al instituto.
Y AHORA SUBEN RANGO DE CRÉDITO A 6.8 MILLONES DE PESOS
Romero Oropeza realizó un cambio más en el Infonavit que le imprime mayor nerviosismo a los banqueros. Se decidió elevar el rango para préstamos hasta por 6 millones 800 mil pesos. ¿El problema? Puede existir más cartera vencida.
El Infonavit ha financiado casas de interés social, muy populares. El segmento más elevado entraba en los bancos comerciales. La Coparmex y los sindicatos han levantado la voz sobre la pérdida de equilibrios en la gestión del Infonavit. Alertaron que la decisión de volverlo constructor, con los riesgos de cartera vencida y sobrecostos, no era la mejor alternativa. Ahora, Romero Oropeza no atiende ni siquiera a los bancos, con los cuales tienen la enorme cartera de 57 mil millones de pesos en conjunto de créditos. Los bancos temen lo peor: cartera vencida y una ola de créditos incobrables.
Mientras mayor transparencia haya en el Infonavit, mejor. El dinero de aportaciones patronales es para los trabajadores. Pero ahora nadie sabe lo que pasa. Romero Oropeza fue muy cercano al expresidente López Obrador, quien lo dejó a cargo de Pemex durante los seis años que la petrolera vio caer su producción, la mantuvo como la más endeudada del planeta y se dejó de pagar a proveedores. Ahora, Romero Oropeza conduce el Infonavit, cuya naturaleza es tripartita, pero que lo ha convertido en un bastión donde sólo gobierna su administración, sin dar cuenta a ninguno de los otros actores ni a sus socios en cartera compartida, los bancos comerciales.
BANXICO BAJA PRONÓSTICO DE CRECIMIENTO
El Banco de México presentó su Informe Trimestral y, ahí, la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja explicó la baja del pronóstico de crecimiento por parte del banco central. El nuevo pronóstico del Banxico se reduce de 1.6% a 1.1% de crecimiento para 2026 por razones claras: debilidad en el primer trimestre de la actividad económica, donde el consumo y la inversión se esperan todavía débiles, aunque con mejoría en las exportaciones. El Banxico empata en su pronóstico de crecimiento para 2026 de 1.1% con los del analistas del mercado entrevistados por la Encuesta de Citi. El 1.1% estimado por el Banxico y analistas queda cada vez más lejos del 2.3% estimado por Hacienda, la cual prevé un despertar de la inversión privada gracias al Programa de Inversión para la Infraestructura, que traería los contratos mixtos. Esperemos.
