Los nuevos bancos, los digitales, encontraron un modelo de negocio interesante: sin sucursales y ofreciendo rendimientos atractivos a los ahorradores. Sin embargo, empiezan a tener un problema que, de no atenderse, puede traducirse en algo serio. Hablamos de su cartera vencida en tarjetas de crédito.
TROPIEZOS CON LAS TARJETAS DE CRÉDITO
Los bancos digitales han elegido la tarjeta de crédito para su primera incursión contra los bancos tradicionales. Y han tenido éxito: miles de plásticos nuevos se han distribuido entre la población mexicana.
El problema viene cuando los clientes dejan de pagar.
La historia con los plásticos es cíclica: la nueva generación se olvida que puede endeudarse. Y los bancos las brindan fácilmente, sin asegurarse de que el nuevo cliente tenga los ingresos para hacer frente a su deuda.
Hoy en día, la cartera vencida en tarjetas de crédito de los bancos digitales está duplicando a la de los bancos tradicionales. Los nuevos bancos que mejor parados salen en las cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores son Plata (que ha cuidado bien su modelo). Nu, con todos los cambios de directivos que ha tenido, también guarda mejores números. Igual Revolut.
Sin embargo, son instituciones con un índice de morosidad más alto que el de los bancos tradicionales.
ALGUNAS ALERTAS
La situación prende alertas cuando vemos los otros bancos digitales. Ualá estaría con un índice de morosidad en tarjetas de más de 12% (los bancos tradicionales la tienen en alrededor de 3%). Algo similar sucede con Kapital Bank, con un índice de morosidad en tarjetas de 12 por ciento.
Las tarjetas de crédito suelen ser el crédito más accesible. Y también el más caro.
Ofrecer plásticos suele ser una manera rápida de hacerse de un cliente, con el cual el banco puede tomar otros ejes de negocio. Pero los plásticos son un instrumento riesgoso si no se cuida su cartera vencida. La tasa de interés que cobran es la más alta del mercado, aquí y en cualquier parte del mundo. Cuando las tarjetas de crédito caen en morosidad, las tasas suelen ser muy altas, provocando que los clientes dejen de pagar los intereses vencidos. Y la deuda se acumula todavía más.
Los nuevos bancos han llegado de manera disruptiva, sobre todo aprovechando la tecnología, que les permite no tener sucursales. Comenzaron con depósitos atractivos, con límites. Pero también con tarjetas de crédito. Y ahora como bancos tienen muchas otras posibilidades de negocio, sólo que bien vale recordar los básicos: el negocio bancario es de largo plazo, centrado en ahorro y crédito.
AMADOR... Y SI LOS ASTROS SE ALINEAN
Con todo y el show de Checo Pérez y su monoplaza en Reforma, el secretario de Hacienda se presentó en el evento convocado por Milken Institute. Les habló a los inversionistas y les dijo que las cosas iban bien: que se está creciendo a 3% anual, que la inflación va disminuyendo, que el T-MEC va tomando su rumbo. Eso sí, puso retos por delante, como el de tener un mayor valor agregado nacional en las exportaciones automotrices y electrónicas, que están en pleno boom.
Obviamente, Edgar Amador habló bien de la economía mexicana y uno se queda pensando: ¿y si de verdad se alinean los astros y cerramos con más crecimiento y menor inflación? Esperemos que sea así.
DISTRIBUIDORES AUTOMOTRICES Y MAYORISTAS, SERÍA POR DECRETO
No hay otra. La deducibilidad de sus inversiones la pudo conseguir la industria automotriz, en particular las armadoras. Y también la consiguieron las gasolineras, que han resentido el sostenimiento del precio de la gasolina a 24 pesos el litro y el diésel a 27 pesos el litro.
Había otros sectores que necesitaban de la deducibilidad porque operan con grandes volúmenes, pero con pocos márgenes de ganancia. Hablamos de las agencias distribuidoras de automóviles, por ejemplo.
Pero también de los mayoristas, como grandes tiendas de abarrotes. O mayoristas farmacéuticos o en electrónicos.
Para el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, estas faltantes podrían reponerse mediante un decreto presidencial, pues el proceso legislativo de la Ley de Ingresos ya no permite abrir de nuevo la iniciativa de ley. Tendría que ser mediante un decreto de la presidenta Claudia Sheinbaum. Parece haber buena disposición sobre estos temas.
