La partida partidocracia
Mientras más claras y precisas sean las leyes así como las sanciones a sus infractores, menos se requerirá la subjetiva interpretación de las mismas. Los encontronazos entre partidos políticos, apenas en la pretemporada de las inminentes elecciones federales de junio ...
Mientras más claras y precisas sean las leyes así como las sanciones a sus infractores, menos se requerirá la subjetiva interpretación de las mismas.
Los encontronazos entre partidos políticos, apenas en la pretemporada de las inminentes elecciones federales de junio próximo, cuando entrarán en vigor las nuevas reglas del juego previstas en la Reforma Político-Electoral de 2014 y organizadas por el flamante INE, permiten suponer cierto grado de laxitud en las recién aprobadas leyes.
El partido Verde Ecologista ha transgredido la incipiente regulación electoral, sorprendiendo a los demás partidos —a excepción del vinculado PRI— a través de su onerosa y cuestionable autopromoción, tanto en propaganda en la vía pública como en medios electrónicos y salas cinematográficas. El rechazo de siete partidos políticos, ¿y el Panal?, escaló a niveles de irritación al usufructuar el Verde el sugerente programa gubernamental de vales de medicamentos a favor de derechohabientes del IMSS y del ISSSTE, haciendo caravana ajena, adjudicándose la paternidad de dicho programa, pregonando su triunfal frase electoral: el PVEM “lo que propone lo cumple”.
Sin dilación, PAN, PRD e incluso Morena, presentaron respectivas denuncias ante el INE contra la anticipada y dolosa campaña del partido del tucán, así como por el uso parcial de programas gubernamentales en favor de un determinado partido político. El Verde, ufano, defiende su derecho a difundir sus logros: ¿acaso los otros partidos no tienen nada que informar de sus acciones, o sea, están robando los recursos para tal efecto?
Es así como siete de los diez representantes partidistas ante el INE abandonaron la correspondiente sesión, reclamando la aplicación de la legalidad e imparcialidad requeridas. El INE terminó aprobando que desde el inicio de campañas y hasta el 7 de junio habrá de suprimirse o retirarse toda propaganda gubernamental, tanto en medios de comunicación federales, estatales así como municipales.
De haberse instaurado el necesario cerrojo legal en cuanto al manejo de los tiempos y recursos electorales se hubiera evitado incurrir en el actual conflicto, del cual los consejeros se han dado hasta con la cubeta, restregándose sus procedencias partidistas.
Pertenecemos a un sistema partidocrático, dentro del cual resulta imposible improvisar consejeros electorales surgidos por generación espontánea. Para bien o para mal, los once consejeros del INE tienen un pasado político y, desde luego, también su corazoncito. Aun así, el consejero presidente del INE ha sido enfático en cuanto a que se mantendrá la requerida imparcialidad en el instituto, aceptando que su mayor reto es la credibilidad.
Crear un nuevo partido político requiere de una serie de formulismos casi insalvables. Sin embargo, en tiempos críticos se corre el riesgo del surgimiento de algún nuevo organismo representativo, cuyo resentimiento sea el motor que impulse un profuso apoyo popular. Es el caso de Podemos, partido surgido apenas en enero 2014 en España, resultado de la tremenda crisis económica y del altísimo desempleo alcanzado en el país ibérico. Podemos, a los cuatro meses de existir, logró cinco escaños en las elecciones europeas, con casi 8% de los votos totales. Hoy, Podemos es el segundo partido en número de afiliados y el primero en España en cuanto a intención del voto. Podemos se encuadra en el grupo de izquierda europeo al que pertenece Syriza, el partido griego hoy en el poder, que mantiene en jaque a la Comunidad Europea, mismo que ha mostrado su apoyo a Podemos.
Hemos citado a Podemos —que en términos prácticos no resulta del todo lejano— en un momento crucial de la partidocracia mexicana en el que amplios e inconformes sectores electorales no perciben que sus intereses sean apropiadamente representados. Y es que los partidos políticos son el semillero de donde brotan los promisorios funcionarios públicos.
El monumental y carísimo esfuerzo ciudadano por solventar a los partidos políticos, al INE y demás organismos electorales, exige a los mismos a cumplir en grado de excelencia con su cometido del próximo 7 de junio. No vaya a ser que el que pretenda sorprender, termine siendo el sorprendido.
*Analista
