Otra tragedia sin Fonden
El gran mérito del Fonden era que desde allí se distribuían los recursos y la ayuda en forma inmediata, porque tenía depósitos permanentes, y que se entregaban de inmediato.
Las torrenciales lluvias que cayeron sobre varios estados, particularmente en toda la región de las huastecas, en la noche del jueves pasado y durante el viernes han dejado por lo menos 64 muertos y 65 desaparecidos, y a miles de familias les ha arrebatado todo lo que tenían.
Los gobernadores, quizás con la excepción de Mauricio Kuri, en Querétaro, han quedado exhibidos por su pasmosa falta de reacción ante la tragedia, pocos, o casi ninguno, con la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, quien incluso el viernes estaba minimizando lo sucedido en Poza Rica. La consecuencia fue que la presidenta Sheinbaum fue recibida casi con rabia por una población abandonada por sus autoridades.
Como siempre, fue el plan DN-III-E del Ejército mexicano el que primero llegó para paliar los daños más urgentes, acompañado en esta ocasión por el plan Marina. El único funcionario que pudo explicar en la mañanera de ayer, con lujo de detalles, cómo se había desplegado la institución a su cargo, fue el general secretario Ricardo Trevilla.
Hay que reconocer a la presidenta Sheinbaum que haya decidido ir a toda la zona de desastre. Durante sus seis años de gobierno López Obrador no fue a consolar ni apoyar a la población ante una tragedia (recordemos su lamentable actuación ante lo sucedido en Acapulco con el huracán Otis, donde jamás fue a visitar a los damnificados) y Sheinbaum sí lo hizo, sin importar cómo fuera recibida.
Más allá de la displicencia (que debería de tener un castigo político) de gobernadores y presidentes municipales ante la tragedia, una vez más se ha puesto de manifiesto el gravísimo error que fue desaparecer el Fondo Nacional de Desastres Naturales, el Fonden, que servía en forma eficiente ante este tipo de tragedias.
El Fondo Nacional para Desastres Naturales fue creado originalmente como un programa dentro del Ramo 23 del Presupuesto de Egresos de la Federación de 1996, y comenzó a funcionar plenamente en 1999, cuando se emitieron sus primeras Reglas de Operación. El Fonden apoyaba a estados y municipios afectados por desastres naturales casi en forma inmediata, con el suministro de comida o medicamentos; cubría, además, tareas de reconstrucción en viviendas y servicios públicos dañados por un siniestro. No era necesaria la declaratoria de emergencia para que comenzara a operar de inmediato.
El Fonden funcionó con reconocida eficacia, casi siempre de la mano con el Plan DN-III-E, hasta que en 2020 López Obrador decretó su desaparición. El gobierno federal decidió que desapareciera el fondo y que cada dependencia federal, con su propia capacidad operativa y presupuestal, se hiciera cargo de las tareas relacionadas con su actividad ante los desastres. O sea, regresó a como estaban las cosas hasta que se creó el Fonden. Como dijimos cuando se tomó esa decisión, en 2020, lo que ocurriría sería inevitable: más allá de la buena o mala voluntad política, las tramas burocráticas dificultarían la llegada de ayuda, y cada dependencia regatearía sus recursos.
El gran mérito del Fonden era que desde allí se distribuían los recursos y la ayuda en forma inmediata, porque tenía depósitos permanentes, y que se entregaban de inmediato, de todos los productos que son necesarios para enfrentar una emergencia. Ayer decía la presidenta Sheinbaum que había recursos para enfrentar la tragedia. Sería absurdo que no existieran, el problema es que aún no llegan y tardarán todavía varios días en llegar.
López Obrador decía, y de alguna forma lo volvió a repetir ayer la presidenta Sheinbaum, que el Fonden fue desaparecido porque era un nido de corrupción y burocracia. Puede ser, pero entonces lo que habría que haber hecho era investigar la supuesta corrupción; y, si existía, denunciarla y castigarla, nadie fue nunca procesado por malas prácticas del Fonden, pero no desaparecer una instancia que había demostrado su necesidad y eficacia.
Lo que se buscó con la desaparición del Fonden fue que quedara claro que la ayuda venía del gobierno federal y de sus distintas dependencias, aunque tardara mucho más en llegar. Es lo que sucedió tras el paso de Otis, está sucediendo ahora, y seguirá sucediendo en el futuro, porque el esquema institucional de emergencia ante desastres naturales está mal diseñado desde la desaparición del Fonden.
Es evidente que el fondo debería haber sido preservado. Ahora que se está discutiendo el paquete económico para el año próximo, con sentido común y autocrítico, tendría que ser recuperado.
Se fue Annie Hall
Murió una de las grandes musas del cine contemporáneo, Diane Keaton. Una actriz bellísima y extraordinaria, con una personalidad única. Con Woody Allen protagonizó, entre otras películas, la inolvidable Annie Hall; con Al Pacino, otra de sus parejas personales y artísticas, nada menos que en las tres partes de El Padrino.
Redefinió el papel, el estereotipo, hasta la moda de la mujer en el cine y en la vida. Como escribió ayer Woody Allen, desde este fin de semana el mundo es un lugar más triste y, agreguemos, menos bello e inteligente.
