Jóvenes asesinados y mensajes de Petro

La relación entre cárteles de Colombia y México se afianzó como nunca

Todo lo sucedido en torno al asesinato de los jóvenes músicos colombianos Bayron Sánchez, conocido como B King, y de su amigo, el DJ Jorge Luis Herrera Lemos, conocido como Regio Clown, está rodeado por la confusión y las más extrañas contradicciones.

El que puso el caso en la opinión pública fue el presidente de Colombia, Gustavo Petro, con un mensaje público enviado a la presidenta Claudia Sheinbaum, en el que pedía su intervención para encontrar con vida a los dos jóvenes desaparecidos. En ese mensaje, Petro decía que habían desaparecido después de dar un concierto en Sonora y que desde entonces no se sabía nada de ellos.

Ninguno de los dos jóvenes estuvo en Sonora. ¿De dónde sacó esa información Petro?, no se sabe, no habían sido contratados en ese estado, nunca estuvieron en Sonora, nunca dieron un concierto. B King había hecho una corta presentación en un bar de la colonia Roma de la Ciudad de México, unos días antes, el 13 de septiembre. El 16 de septiembre, el día de su desaparición, fueron a un gimnasio en Polanco, cerca de las cuatro de la tarde y allí le dijeron a su representante que tendrían una reunión con unas personas, alguien dice que calificaron al amigo de Regio Clown, como El Comandante. Nunca más se supo de ellos. Sus restos, aparentemente muy maltratados, aparecieron un día después en el Estado de México, junto a una narcomanta atribuida al Cártel de la Nueva Familia Michoacana, en lo que aparentaba ser un ajuste de cuentas.

El tío de Bayron, era un líder del cártel del Clan del Valle, uno de los más poderosos de Colombia, al que el joven siempre reivindicó e incluso sostuvo que, en realidad, era una suerte de Robin Hood. El tío, Camilo Torres, apodado El Papaya o El Papayita, está detenido en Estados Unidos cumpliendo una larga condena como jefe de esa organización criminal. También había subido un video diciendo que si algo le sucedía era responsabilidad de una antigua pareja, también DJ, Marcela Reyes, y decía que “me mandan una razón del novio de ella, de la señora Marcela Reyes, que está en la cárcel… voy a tapar el nombre de la persona porque, pues, no sé quién es ni me interesa saber. Temo por mi vida, por eso tengo que hablar por este medio, por la de los míos, por la de los que me rodean. Así que cualquier cosa que me pase a mí o a cualquier miembro de mi familia, es absoluta responsabilidad de la señora Marcela Reyes”.

Llama la atención que haya habido una intervención directa del presidente Petro con una petición tan personal a su homóloga mexicana, apelando, además, a la vieja militancia común en el movimiento armado M-19. No es la primera vez que Petro insiste en el tema y nadie se lo ha preguntado a la Presidenta, pero no es menor saber si realmente fue una militante de esa organización armada colombiana, si fue una simpatizante, si estuvo en algún movimiento solidario en esos años con esa organización. Decir con tanta ligereza que fueron compañeros de militancia en la guerrilla, suena más a una provocación que a una reivindicación.

También llamó la atención que, luego de que se confirmó el hallazgo de los cuerpos, Petro haya escrito que estaban matando “a lo mejor de la juventud” de Colombia en “los Estados Unidos Mexicanos” y que esas muertes no las atribuyera a los grupos criminales, sino a la lucha contra el narcotráfico. Recordemos que Petro tuvo su propia estrategia de abrazos, no balazos, buscando un acuerdo de paz con los grupos del narcotráfico y las guerrillas (que son parte del narcotráfico, tanto los disidentes de las FARC como los del ELN), lo que generó que durante dos años no hiciera operativo alguno contra esas organizaciones. Los grupos criminales tuvieron tanta cocaína acumulada y su relación con las organizaciones mexicanas se afianzó como nunca. Tanto el Cártel de Sinaloa como el de Jalisco, tienen hoy no sólo sociedad con los colombianos, tienen sus plantíos y zonas de influencia que se trasladan hacia Ecuador y que son parte de sus negocios con los grupos venezolanos, directamente ligados al gobierno de Maduro.

La administración de Sheinbaum le ha bajado todos los tonos posibles a la información sobre la muerte de los jóvenes, quizá porque el tema está lejos de ser parte de “la muerte de la juventud más hermosa” de Colombia, como diría Petro.

  • MI AMIGO RUBÉN

Falleció en Argentina, en el lejano puerto patagónico de San Blas, una de mis personas más queridas, Rubén Lencina. Amigo, cuñado, primo, médico, jugador de rugby, pero sobre todo un hombre que me ayudó, protegió y enseñó en mi adolescencia y que estuvo presente desde entonces, aunque fuera en la lejanía. La vida decidió otras cosas e hizo que nos reencontráramos muchos años después, más allá de las distancias geográficas. Pero en algunos de los momentos más difíciles de mi vida siempre estuvo ahí. Había encontrado durante los últimos años la felicidad con mi hermana Silvia, compartiendo ambos la vida entre la Patagonia, Buenos Aires y París. Lo extrañaré con el alma. Descanse en paz.

  • MAURICIO

Falleció, apenas unos días después de haber dejado la presidencia municipal de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández Garza, un personaje político y empresarial, controvertido y notable, tan inteligente y divertido, cuando quería, como un gran coleccionista de arte. Un personaje que ganó muchas elecciones y perdió otras, pero que nunca dejó el centro del escenario local, y que gobernó con éxito un municipio tan próspero y difícil como es San Pedro Garza García.

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