Todas y todos contra el cáncer infantil
El principal enemigo es la imposibilidad de poder prevenir esta enfermedad en los menores
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer infantil es una de las principales causas de mortalidad entre niños y adolescentes en todo el mundo. En lo que respecta a México, durante la última década ha cobrado más de dos mil vidas al año, colocándose como la principal causa de muerte por enfermedad entre niños de 5 y 14 años de edad.
El principal enemigo es la imposibilidad de poder prevenir esta enfermedad en los menores, pues, a diferencia del cáncer en los adultos, en los niños son muy pocos aquellos tipos cuyo origen se relaciona con factores ambientales o con el estilo de vida. De modo que hasta hoy, esta enfermedad en los niños no tiene una causa conocida.
Como en la mayoría de las enfermedades, un diagnóstico tardío aumenta el costo y el tiempo del tratamiento y, en muchos casos, reduce considerablemente la posibilidad de curarse. Pero recordemos que no se trata de cualquier enfermedad: el cáncer es letal.
En el marco de nuestro sistema de salud, la mayoría de las acciones están enfocadas en el tratamiento secundario, es decir, en minimizar el daño y los estragos de la enfermedad una vez diagnosticada. Ello ha contribuido a que más del 70 por ciento de los casos de cáncer en menores de 18 años no cuente con la atención precisa y oportuna en una etapa temprana. La situación demanda actualizar la metodología que se emplea para tratar el cáncer durante la infancia y la adolescencia en nuestro país. La OMS considera que éste puede ser curable si se detecta a tiempo y se trata correctamente. Por eso es necesario generar un enfoque de atención primaria con énfasis en la prevención, en un diagnóstico temprano y en el acceso al tratamiento idóneo. En este espacio he compartido no sólo mi opinión, sino también a aplaudir y reconocer causas que, considero, tienen la particularidad de contribuir en algo al país. En esta ocasión no puedo dejar de hacerlo al tratarse de una propuesta del partido al que pertenezco. Para muchos no es novedad que el Partido Verde se ha interesado y comprometido en la lucha contra el cáncer infantil, pues ha considerado preciso hacer todo lo que esté a su alcance para salvar las vidas de los niños y jóvenes.
En el marco de esta lucha, ahora ha puesto sobre la mesa la necesidad de crear una Red Nacional de Apoyo contra el Cáncer Infantil y, a través de una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados, solicitó también la creación del Registro Nacional para el Cáncer Infantil, con el propósito de llevar, en tiempo real, el registro sobre el diagnóstico, seguimiento y evolución del tratamiento de los pacientes, con la información que permita una atención de calidad y la realización de estudios científicos.
De igual forma, la iniciativa contempla la creación de un Fondo Nacional destinado a financiar a los pacientes que no cuenten con los recursos para trasladarse a la Unidad Médica Acreditada, con la intención de confirmar su diagnóstico y recibir el tratamiento adecuado.
Es necesario revisibilizar y redimensionar la magnitud del problema, pues aun con la importante labor del Consejo Nacional para la Prevención y el Tratamiento del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia (CONACIA), los esfuerzos han sido insuficientes. Se siguen perdiendo vidas de niñas, niños y adolescentes debido a un diagnóstico tardío o a la imposibilidad de tener acceso a un tratamiento de calidad. El cáncer infantil debe ser considerado como una enfermedad prioritaria en salud pública, pues un diagnóstico a tiempo y correcto puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso quiero invitar a todas y todos para que demos a esos niños y niñas la posibilidad de aumentar sus probabilidades de supervivencia y de llevar una vida plena.
