Gobiernos y congresos: poner el ejemplo hacia la movilidad eléctrica

La crisis climática es un problema global que requiere acciones inmediatas y decididas, sólo así podremos hablar de calidad de vida para el futuro. En ese sentido, es hora de que los gobiernos y los congresos, que son figuras centrales en la toma decisiones para el ...

La crisis climática es un problema global que requiere acciones inmediatas y decididas, sólo así podremos hablar de calidad de vida para el futuro. En ese sentido, es hora de que los gobiernos y los congresos, que son figuras centrales en la toma decisiones para el bienestar común, empiecen a tomar medidas contundentes para cambiar el lamentable futuro que nos espera si no frenamos el deterioro ambiental.

  •  

En ese sentido, el cambio gradual de vehículos de gasolina a eléctricos representa un paso fundamental, tanto para la mitigación del impacto climático como para un mejor hábitat y la evolución hacia la movilidad moderna.

Con base en diferentes estadísticas, China es el país donde más se venden automóviles eléctricos, no obstante, Noruega, pese a ser un importante productor de petróleo, es uno de los territorios mundiales que más ha apostado al automóvil eléctrico, con incentivos fiscales verdaderamente atractivos para los poseedores.

Nuestro país, si bien va a un ritmo lento, igual que el resto de las naciones latinoamericanas, ha dado pasos interesantes hacia la movilidad eléctrica en vehículos particulares. De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), la venta de autos eléctricos aumentó de forma considerable entre 2021 y 2022; asimismo, según el informe 2022 de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA, por sus siglas en francés), México es el séptimo productor de ese tipo de unidades a nivel global y, hasta 2020, contaba con más de dos mil electrolineras o estaciones de carga para vehículos eléctricos, según la empresa alemana de estudios de mercado Statista.

Lo anterior, más que datos, nos aporta la información necesaria para entender que México tiene la capacidad de producir y consumir unidades eléctricas y que el sector privado y los consumidores ya están haciendo lo propio para dar el paso hacia la electromovilidad; por lo tanto, los gobiernos y los congresos no pueden seguir quedándose atrás y es necesario que, como muestra del compromiso con el cumplimiento de las metas ambientales, sea desde esas instituciones donde se promueva la compra de unidades eléctricas, dejando atrás la de unidades de gasolina y diésel.

Ya en otras ocasiones me he dirigido al Congreso capitalino desde mi encargo como legislador, poniendo a consideración propuestas para mejorar la relación de la sociedad con la naturaleza mediante el cuidado de los recursos, de los animales y la mitigación de la contaminación y, afortunadamente, no soy el único, otros compañeros y compañeras lo han hecho también. Sin embargo, dichas propuestas han sido ignoradas por la mayoría del Congreso, quienes aún se niegan a entender que un medio ambiente sano y un planeta bien conservado son clave para la permanencia humana con calidad de vida.

Ante ello, me pregunto, ¿en qué realidad viven aquellas personas que se niegan a entender que nos encontramos en un momento crítico de la historia, el cual nos exige reflexionar para abandonar la dependencia a los combustibles fósiles?

  •  

El cambio de autos de gasolina por autos eléctricos es una opción inteligente y, aún más, es una necesidad imperante; por ello, el sector público debe poner el ejemplo y debe ser modelo de compromiso para adquirir mayor responsabilidad ambiental.

Temas: