Desde la Fe y el artículo 175
En su edición del pasado domingo, Desde la Fe, el semanario de la Arquidiócesis Primada de México, difundió abiertamente lo que podríamos identificar como puntos esenciales de la “plataforma ideológica y moral ” de la jerarquía católica sobre el tema de la sexualidad. Esta plataforma es homofóbica, violenta, discriminatoria y atentatoria de los derechos humanos, pero además es una copia de lo que fue la infamante plataforma programática que enarboló el NSDAP (partido nacionalsocialista, el partido de los nazis) respecto a las personas homosexuales y lesbianas.
Veamos lo siguiente: La Congregación para la Doctrina de la Fe, es decir, la antigua “santa inquisición”, continúa siendo la principal generadora de la moralidad vaticana y, por ello mismo, la fuente ideológica del enclave más conservador de la iglesia católica en México. Este sector referente del integrismo religioso y del tradicionalismo más conservador se ubica principalmente desde el escritorio del cardenal retirado de Guadalajara, Sandoval Íñiguez, y desde la sala donde se redacta Desde la Fe, el semanario que dirige y difunde el arzobispado de la capital mexicana y que conduce Norberto Rivera.
La Congregación para la Doctrina de la Fe y el arzobispado han reiterado que:
-Las relaciones homosexuales son graves depravaciones y que ello es una consecuencia de la repulsa de dios.
-Ni los impuros, ni los afeminados, ni los homosexuales heredarán el Reino de dios.
-La homosexualidad es una enfermedad mental.
-Los matrimonios igualitarios ofenden a dios.
-Los hijos de los matrimonios igualitarios sufren en su identidad sexual y en su rendimiento escolar.
-Los niños tienen más posibilidades de sufrir abusos sexuales de un padre homosexual.
-La homosexualidad es antinatural.
-La información sobre sexualidad alienta las perversiones y atenta en contra de la moral de la sociedad mexicana.
Todo esto es sólo una parte de las barbaridades que han dicho los clérigos conservadores y que han servido para alentar las manifestaciones masivas de sectores conservadores del catolicismo, de la extrema derecha política y económica; de los grupos neonazis que ahora salen de la oscuridad.
¿Alguien duda de la similitud de las sentencias del arzobispado y las condenas de los fascistas?
Vean entonces lo siguiente: el 28 de junio de 1935, el Ministerio de Justicia (apenas tomando los nazis el poder) modificó el párrafo 175 del Código Penal. Las revisiones proveyeron una base legal para extender la persecución de los homosexuales. Los oficiales del ministerio ampliaron la categoría de las “actividades indecentes criminales entre hombres” al incluir cualquier acto que podría ser interpretado como homosexual. Los tribunales durante el régimen nazi luego decidieron que bastaba hasta la intención o el pensamiento.
Los fascistas nazis además afirmaban que:
-El amor libre es obsceno.
-El que piensa en amor entre hombre-hombre o entre mujer-mujer es nuestro enemigo.
-Los homosexuales afectan la fibra moral de Alemania (¿les suena conocida esta consigna?).
-Los judíos serán identificados con una estrella de David cosida en la ropa; los homosexuales, instruyó Himmler, serán identificados con un triángulo rosa.
-El 26 de octubre de 1936, Himmler formó dentro de la Policía de Seguridad la Oficina Central del Reich para Combatir el Aborto y la Homosexualidad.
Algunos partidos y políticos restan importancia a la ofensiva política de algunas iglesias, señaladamente, la católica. Son desdeñosos e indiferentes y, en su ignorancia e irresponsabilidad, repiten y repiten la tontería de la necesidad de fortalecer la moral inquisidora, represiva, prohibitiva, reaccionaria y oscurantista.
Twitter: @jesusortegam
