Perfil del narcisista
Cuando la mujer ha caído en el anzuelo, el narcisista muestra un primer comportamiento cruel: desaparece.
Por Aidée Orozco
Todas en algún momento de nuestra vida estaremos en contacto con un narcisista. El director del corporativo, el funcionario de una institución gubernamental, el padre exigente y distante, el novio interesado y controlador. Cada espacio social guarda a más de alguno.
La probabilidad de encontrarse al lado de un narcisista sigue aumentando en una cultura ávida de riqueza, prestigio y likes en redes sociales. Cuando lo más valioso es el poder, se silencia la empatía y se caza la vulnerabilidad para intentar aniquilarla.
¿Qué es el narcisismo? y ¿quién es un narcisista? De acuerdo con la Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5, el trastorno de la personalidad narcisista es un “patrón dominante de grandeza, necesidad de admiración y falta de empatía”. Curiosamente, la característica principal es el déficit de autoestima, que se remonta a la infancia y genera un vacío que intenta llenarse con una búsqueda crónica de validación de los otros, siempre acompañada de superficialidad y apariencias.
Cuántas veces nos hemos topado con alguien –mayoritariamente hombre, aunque también hay mujeres– centrado en conseguir el puesto más alto, en mostrar su “maravillosa vida” con autos, ropa de lujo y tecnología de vanguardia. Su peligro radica en la creciente ambición en nuestra sociedad, donde una vida llena de cosas se vuelve la meta de millones.
Como una serpiente revestida de oro, los narcisistas seducen con su encanto, labia, inteligencia y elocuencia, pero no te dejes engañar. Con falsa empatía y favores que tarde o temprano cobrarán, ganan el aprecio de otros a quienes usan en beneficio propio porque realmente no les importa nadie más.
Para identificar si has tenido o actualmente tienes una relación con uno, te explico patrones de comportamiento que van replicando con todas las personas. Una vez identificada su víctima, comienza a bombardearla de “amor” diciéndole que es única, brillante y asombrosa. Regalar cosas como chocolates es una práctica común, en un ambiente laboral suele dejarlos en el escritorio de la mujer para acostumbrarla al detalle. También tiende a buscarla constantemente, incluso acosarla, y le escribe infinidad de mensajes durante el día.
Cuando la mujer ha caído en el anzuelo, el narcisista muestra un primer comportamiento cruel: desaparece. Puede dejar de contestar los mensajes primero varias horas y luego un par de días. Se vuelve desinteresado e inclusive grosero, ya no tiene tiempo disponible. Si la mujer se preocupa y le escribe, confirma su poder sobre ella. Se disculpa dando pretextos familiares o laborales y promete no volver a hacerlo. Mientras esto sucede, probablemente inicie relaciones con otras personas utilizando la primera táctica descrita.
Debido a su encanto, suele rodearse de gente que forma parte de su círculo de confianza e intercede por él cuando su víctima intenta terminar la relación. Dejar una relación así no es fácil, porque muchas veces las mujeres piensan que pueden cambiarlos, pero como menciona la doctora Ramani Durvasula “nunca van a cambiar y tú no tienes nada que ver con eso”.
La indiferencia es el antídoto más efectivo: dejar de preocuparse por alguien sin empatía cuya estrategia se centra en la manipulación emocional. Al romper con un narcisista es crucial no ceder a sus intentos de reenganchar a su expareja, una conducta recurrente en todas sus relaciones.
El narcisismo implica abuso psicológico que puede convertirse en abuso físico, y según la duración de la relación, deja distintas secuelas, pero siempre se puede poner un alto y recuperar la vida.
