No querer ser madre es razón suficiente
No querer hij@s es la postura más cuestionada.
Por Marisol Escárcega
La maternidad es una elección. No es una imposición ni un destino porque somos mujeres ni porque tenemos útero. La maternidad debe ser deseada, esperada, amada, acompañada, saludable y, sobre todo, vivirse en libertad.
Sin embargo, que una mujer decida no ser madre, me refiero a la opción de dar vida a través de nuestros cuerpos, es una de las posturas más criticadas por la sociedad.
Para nosotras, desde el momento en que nos “hacemos mujeres” hay una especie de reloj que avanza sin piedad y que, con el paso del tiempo, si no vivimos con alguien (hombre, por supuesto), casadas o similares, la gente nos empieza a mirar con cara de “¿cuándo vas a ser mamá? ya se te está pasando el tiempo”.
En el sistema patriarcal no cabe la idea de no ser madre, porque nosotras “nacemos” con el instinto materno, pero la realidad es que éste no existe, es sólo una condicionante, una construcción social mediante la cual se ha manipulado por siglos a las mujeres.
Además, debemos aclarar algo, parir y maternar no es lo mismo, y mucho menos, parir no nos hace unas madres responsables en automático. Maternar tiene que ver con el cuidado a otras personas, idealmente desde el amor y no desde la obligación y la resignación, porque ¿a cuántas mujeres arrepentidas de ser madres conocemos?
No, ninguna decisión es tan señalada y estigmatizada como la de no tener hij@s, incluso hay personas que levantan la ceja en forma de interrogante y desaprobación, ya que ven a esas mujeres como incompletas, por que ya saben, “los días más importantes de una mujer son el día de su boda y cuando se convierte en mamá”.
A las mujeres que deciden no ser madres se les etiqueta de ambiciosas, porque prefieren su desarrollo profesional; egoístas, intolerantes, incluso de que odian a los niñ@s y, claro, incapaces de entender la maternidad sólo por el hecho de no serlo, sin embargo, la paciencia, la capacidad de dar amor o de cuidar a otra persona no tiene nada que ver con el deseo o no de ser madre.
¿Por que una mujer que decidió libremente no ser madre es egoísta?, ¿es egoísta porque entiende perfectamente que para ser madre o padre deberíamos tener la capacidad económica, mental y de tiempo para desempeñar este papel?, pero ¿no es egoísta pensar que debemos tener hij@s para que nos cuiden en la vejez?
Nos dicen que no importa que no nos casemos o no tengamos pareja, pero que sí tengamos, al menos, un hij@, y que si no lo hacemos, más adelante nos vamos a arrepentir, que estaremos solas y nadie cuidará de nosotras en la vejez o si estamos enfermas, como si tener hij@s nos garantizara una vejez acompañada y en paz.
Pero, sobre todo, lo que sucede con más frecuencia es que pregunten a las mujeres la razón de por qué que no desean ser madres.
Por ejemplo, de mi generación, calculo que 30 por ciento de las mujeres no tienen hij@s. Algunas viven solas, otras con parejas, la mayoría ejerció su carrera, son autosuficientes y, en general, las veo plenas y felices con sus vidas. A todas ellas, sobre todo su familia, les han preguntado “¿y tú para cuándo?”.
Esta pregunta me trajo el recuerdo de un meme en la que está una chica cuestionándose: “¿Por qué en las reuniones preguntan: ‘¿Y tú para cuándo “encargas” bebé?’, o sea, a poco yo en los funerales les ando preguntando ‘¿y tú para cuándo?’”.
Y es que resulta que la gente se imagina que no son madres porque tienen algún problema físico que les impide serlo. Se imaginan todo, menos que, por voluntad propia, hayan decidido no tener hij@s. Esa idea ni siquiera cruza por sus mentes, pero no querer ser madre ¿no es razón suficiente?
Las mujeres que no son madres sólo tomaron, conscientemente y en libertad una decisión, y como tal debemos aceptarla, pero sobre todo, las mujeres que han tomado esta decisión no deben explicarle a nadie el porqué de su postura. Es su decisión, su elección. Dejemos de preguntar.
